Ciudad del fin del mundo

por Marina Lima

El nombre proviene de dos voces del pueblo Yamana que habitaba el lugar: ushu que significa “al fondo” y waia “bahía, caleta o puerto”. De tal forma quería significar algo así como bahía profunda o bahía al fondo.

Ushuaia está ubicada a 54º 29’ 52’’ de latitud Sur y 68º 25’ 12’’ de longitud Oeste, en el sur la Isla Grande de Tierra del Fuego al pie de los llamados Andes Fueguinos. Constituye el extremo sur del continente americano y es la “puerta de entrada” a la Antártida, ubicada a sólo 1.000 km.

La singular ubicación planetaria ejerce un extraordinario atractivo para ciudadanos de distintas partes del mundo que encuentran en Ushuaia un símbolo del “extremo mismo del planeta”. Gran cantidad de visitantes han expresado que ha sido el deseo de su vida llegar a este lejano y cautivante punto límite de la vida humana en la tierra y se interesan en su naturaleza, en su historia y en la cultura del lugar.

Cautiva en forma llamativa ese halo de fantasías, mitos y leyendas que irradia el “finis terrae”. La humanidad vivió conmovedoras epopeyas en el proceso de descubrimiento y colonización de estas temperamentales y lejanas regiones australes. La rica mitología indígena y las sugestivas historias del presidio de Ushuaia alimentan en el imaginario colectivo la noción de una tierra cargada de magia y misterios que invita a descubrir.

Ushuaia bien podría estar emplazada en un extremo del planeta árido y carente de todo atractivo escénico, sin embargo la naturaleza ha sido verdaderamente pródiga para con este lugar, que ofrece uno de los escenarios más bellos y cautivantes que se puedan imaginar. Ya en la propia ciudad, las montañas tapizadas de frondosos bosques que llegan prácticamente hasta las aguas del Canal Beagle, ofrecen un marco natural imponente. Y a poco de salir de la ciudad, ya sea en embarcaciones para avistar colonias de lobos marinos y distintas aves que habitan las islas del Canal, o en forma terrestre, para acceder al parque Nacional Tierra del Fuego, a los valles fueguinos, o a la zona lacustre del interior de la isla, ofrecen al visitante una gama de atractivos y experiencias inolvidables.

Más del 90% del total mundial de turistas que visitan la Antártida lo hacen desde Ushuaia, razón por la que esta localidad se ha transformado en la capital mundial del turismo antártico. La Antártida es en la actualidad la última frontera dentro del propio planeta, razón que moviliza a miles de turistas de todas partes del mundo llegan a la ciudad del confín del planeta para embarcarse rumbo al continente blanco. Cada año a partir del mes de noviembre y hasta el mes de marzo, una flota de más de 20 confortables buques polares especialmente preparados para esta impactante travesía, llevan y traen a extasiados turistas que tienen el privilegio de acceder a este verdadero santuario de la naturaleza.

Entre los meses de septiembre y abril del siguiente año, Ushuaia registra cerca de 400 recaladas de cruceros turísticos, número que consolidan a esta ciudad como indiscutida Capital Hemisférica de Turismo de Cruceros, ya que ninguna otra ciudad del hemisferio sur registra tal movimiento de buques de pasaje. Existen tres modalidades: 1) Los cruceros antárticos, que cruzan el Pasaje de Drake (Mar de Hoces) para recorrer atractivos y bases ubicadas en el sector norte de la península antártica; 2) Grandes cruceros que hacen el magnífico circuito binacional (Argentina-Chile) y bioceánico (Atlántico-Pacífico) uniendo en su gran mayoría Buenos Aires, Puerto Madryn, Ushuaia, Cabo de Hornos, Punta Arenas, Puerto Montt y Valparaíso; y 3) Canales fueguinos, operados por confortables naves para 120 personas que realizan la travesía entre Ushuaia y Punta Arenas y viceversa, visitando localidades chilenas de Puerto Williams, Cabo de Hornos, glaciares y fiordos del Canal Beagle y Punta Arenas.

Al ser Ushuaia la conexión elegida por turismo mundial para acceder al continente antártico, por ser el nexo aéreo entre el Atlántico y el Pacífico y por contar con un aeropuerto internacional que recibe aeronaves provenientes de todos los continentes, Ushuaia se ha constituido también en el principal punto operacional de confluencia de los seis continentes.

Es una ciudad célebre por la exquisita gastronomía a base de frutos de mar, entre los que reinan la centolla y la merluza negra. Aunque otra de las especialidades del lugar es el “cordero fueguino”, que por efecto de las pasturas que consumen los animales en la isla, con gran aporte de salitre por influencia de aire marino, producen una de las carnes más sabrosas y bajas en contenidos grasos que pueda conseguirse en el mundo. Estas exquisiteces están disponibles en cualquier momento del año y aunque hay establecimientos altamente especializados en su elaboración, se pueden consumir en la mayoría de los restaurantes de la ciudad. El magnetismo del lugar ha atraído a chefs de otras partes del mundo, por lo cual también se puede degustar platos de alta cocina internacional en hoteles y restaurantes.

La estación para disfrutar las actividades invernales se extiende de junio a mediados de octubre en la montaña, siendo la más extensa de la región. Por ser un clima marítimo, no sufre fríos extremos, siendo la temperatura promedio en invierno de 0º – En el mes de junio y julio cuando se dan las temperaturas más bajas, ocasionalmente pueden registrarse jornadas de menos de 10º bajo cero.

Además de todas las modalidades de descenso –ski-snowboard, etc.- en uno de los centros más modernos y equipados del país, Ushuaia ofrece una riquísima variedad de actividades en la nieve. En sus valles la gente disfruta con amigos o en familia de paseos diurnos y nocturnos en trineos tirados por perros polares, paseos en raquetas de nieve, esquí de fondo, motos de nieve, fogones diurnos y nocturnos, trekking y travesías con acampe así como otros entretenimientos en la atmósfera única que proveen los valles fueguinos.

No por su tamaño, sino por su calidad de nieve única, equipamiento y solvencia técnica, el Cerro Castor se ha consolidado como el favorito de los principales equipos internacionales de competición para hacer su entrenamiento de contratemporada. Cada invierno los turistas disfrutan del colorido y el vértigo que le aportan a la montaña más de 20 equipos internacionales que se desplazan montaña abajo a increíbles velocidades o deslumbran con sus temerarias acrobacias en el caso de los equipos de free style.

Festival Internacional de Música Clásica

Bienal de Arte Contemporáneo del Fin del Mundo, Festival de Jazz, Museos, Exposiciones, Festivales Gastronómicos. Ushuaia ofrece una rica y variada oferta de actividades culturales que se concentran principalmente durante el otoño austral, período que se conoce como la “Estación de las artes y la cultura en el fin del mundo”. Durante este período brillan el Festival Internacional de Música Clásica, que ofrece cada año a renombradas orquestas sinfónicas del mundo tales como la de Praga, Berlín y Moscú, junto a afamados solistas y orquestas de cámara; la Bienal de Artes del Fin del Mundo que congrega a los más célebres exponentes del arte contemporáneo, así como otras propuestas gastronómicas y populares que se conjugan en esta época del año con la mágica policromía que ofrece el bosque fueguino en período otoñal.

Un poco de historia

Cuando llegaron las primeras expediciones europeas a estas tierras, a principios del siglo XVI, Tierra del Fuego estaba poblada desde hacía más de 6.000 años por cuatro grupos étnicos: los SELK’NAM, los YAMANA, los ALAKALUFES y los HAUSH.

La etapa de las exploraciones europeas marcó un nuevo libro en la historia mundial, que llegó tardíamente a las costas de la Isla Grande de Tierra del Fuego. En principio, las exploraciones se llevaron a cabo casi exclusivamente en las costas, dando lugar al desarrollo de una protocartografía que iba registrando de a poco el perfil del nuevo continente.

Durante este período confluyeron aquí historias de naufragios, relatos fantásticos y pequeños combates. Los primeros contactos con las etnias locales, signados por la dificultad en la comunicación y la articulación de dos muy distintas cosmovisiones, promovieron la divulgación de mitos y relatos desdibujados por la visión particular de cada uno de los protagonistas.

Una vez asentado el hombre blanco en estas tierras, tuvo que encontrar el modo de adaptar sus métodos europeos a una geografía desconocida y hostil. Pero el ingenio y la tenacidad de aquellos pobladores permitieron su subsistencia y expansión a lo largo del tiempo. Por el contrario, la introducción de las nuevas costumbres europeas y la intensa explotación de los recursos naturales de la zona, fueron deteriorando la vida de los nativos hasta llegar prácticamente a su extinción.

¿Cómo llegamos?

La puerta de entrada habitual al país es la ciudad de Buenos Aires, importante capital conectada vía aérea con las principales ciudades del mundo. Existen varios vuelos diarios hacia Ushuaia, (directos: 3 hs o con escalas 5 hs). Se puede llegar desde otras localidades como Córdoba, Mendoza y todas las provincias patagónicas.

Para quienes prefieren viajar vía terrestre, la ruta principal es la Nº 3, que está pavimentada casi en su totalidad. Para ingresar a la Provincia de Tierra del Fuego, es necesario cruzar el estrecho de Magallanes, lo que significa que se debe transitar por Chile. Este cruce se realiza a través de un servicio de ferry: Existen el cruce de Primera Angostura (que parte desde Punta Delgada en el continente hacia Bahía Azul en la Isla Grande) cuya duración es de 20 minutos aproximadamente. Estos horarios están a disposición en nuestras oficinas. La otra opción es desde la ciudad chilena de Punta Arenas (en el Continente) hacia Porvenir (en la Isla Grande) con una duración de dos horas y media. Continuando por la ruta Nº 3, nuevamente en territorio argentino y previo paso por las ciudades de Río Grande y Tolhuin arribará a la ciudad del fin del mundo.

Actualmente pueden unirse las localidades de Río Gallegos (Santa Cruz) y Ushuaia, a través de un servicio de transporte terrestre regular durante todo el año.

Faro del Fin del Mundo

En 1884 se construye en la Isla de los Estados el faro de San Juan de Salvamento y una Subprefectura que tenía la función de estación de salvataje. El faro recibió el nombre de “Faro del Fin del Mundo” debido a la novela que escribiera Julio Verne (Le Phare du Boute du Monde. Dc.1905). Era la única luz que tenían los navegantes en el mar austral. También era la última referencia antes de lo desconocido, la Antártida.

Es así como en 1995 se firma un convenio entre el Museo Marítimo de Ushuaia, el Museo del Fin del Mundo y la Armada Argentina para realizar el relevamiento Histórico Humano de San Juan de Salvamento. Los trabajos se desarrollan en el cementerio, el muelle, la Subprefectura y el Faro. Los restos del faro son llevados a Ushuaia y en base a los planos elaborados por el Ing. Civil Mirón Gonik, gracias al relevamiento realizado en los restos del faro y especialmiente en sus cimientos, se construyó una maqueta en escala 1/1 que fue inaugurada el 3 de Octubre de 1997.

En la actualidad se está trabajando en el interior del faro para recrear la vida de los torreros en aquellos lugares y los trabajos de índole arqueológicos en San Juan de Salvamento e Isla de los Estados en general.

Museo del Fin del Mundo

El Museo del Fin del Mundo en la ciudad de Ushuaia, fue creado en 1979, instalado en lo que fué el Banco de la Nación Argentina. Posee cinco salas de exposición, en donde exhiben objetos indígenas, artefactos del los exploradores, misioneros y del penal. Se destaca una colección de aves que reúne todas las especies de la isla, otra de estampillas y monedas de oro acuñadas por Julio Popper.

El nacimiento del Museo del Fin del Mundo tuvo para aquella época un profundo contenido social y cultural, basados en la búsqueda de las raíces que representan el pasado, comprometen el presente y tienen una fuerte proyección sobre el futuro.

El Museo del Fin del Mundo es una organismo estatal, dependiente de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

Tren del Fin del Mundo

Con una locomotora a vapor, coches calefaccionados, enormes ventanales, en un entorno privilegiado entre montañas y ríos, se encuadra el Ferrocarril Austral Fueguino, conocido como “El tren del Fin del Mundo”. Años atrás, el mismo circuito era utilizado por el “tren de los presos”, para transportar a los penados desde la cárcel de Ushuaia hacia el bosque a cortar leña que luego vendían en la ciudad de Ushuaia.

La cabecera del trayecto, es la estación del Fin del Mundo, comienza el circuito acompañado por el río Pipo, hasta la primer parada en donde podemos apreciar un campamento indígena con las chozas realizadas por los mismos Onas, también veremos la cascada ” de la Macarena”. Otra vez en marcha, el tren se interna en la Parque Nacional, atravesando una zona de planicie, finalmente se dirige a la estación final, en donde el visitante puede optar por tomarse un micro hacia Lapataia.

Tierra Mayor

Está ubicado en la provincia de Tierra del Fuego a 21 kilometros y medio de la ciudad capital provincial Ushuaia sobre la Ruta Nacional Nº 3 y a 200 m.s.n.m.

Es el centro de esquí es ideal para la práctica del esquí de fondo o nórdico, como así también de otras actividades invernales como paseos en cuatriciclo y travesías de uno o varios días por los bosques fueguinos.

Posee pista de aprendizaje y entrenamiento, pistas iluminadas y ofrece paseos en motos de nieve o snow cats. Tiene pistas de hasta 5,50 km. La temporada se extiende hasta fines de octubre. Se practica el ski cross-country o de fondo. También entre sus actividades se destacan los paseos en cuatriciclos y travesías por los bosques fueguinos, de uno o varios días de duración, por lo cual se utilizan los refugios de montaña del Cerro Bonete y Nunatak.

Parque Nacional de Tierra del Fuego

Se encuentra ubicado en el sector sudoeste de la Provincia de Tierra del Fuego, sobre el límite internacional con la República de Chile, a 11 km al oeste de la ciudad de Ushuaia, se puede acceder por la Ruta Nacional Nº 3, tiene una superficie de 63.000 hectáreas.

Éste parque fue creado en 1960, representa la porción más austral del bosque andino-patagónico, y tiene como uno de sus límites, la costa del mar.

En su fauna encontramos guanacos, zorros colorados, conejos, ratas almizcleras, castores canadienses, ostreros del sur, cauquenes blancos, albatros de ceja negra, patos vapor, petrel zambullidor, macá grande o huala, los cauquenes común y de cabeza gris, carpinteros negros patagónicos.

De topografía montañosa, presenta un típico paisaje glaciario, donde alternan profundos valles ocupados por ríos y lagos, y cordones montañosos orientados de noroeste a sudeste. El sector costero presenta la Bahía Lapataia y Ensenada, donde se intercalan barrancos y pequeñas playas que constituyen el ambiente ideal para la avifauna costera.

En el área predominan dos tipos de bosque, el de lenga y el de guindo, que se desarrolla en las áreas más húmedas y sobre la costa del Canal de Beagle. Durante la primavera puede encontrarse la orquídea de Magallanes, el michay, que abre sus flores amarillas, y los hongos en polvera.

La avifauna es muy diversa y fácil de observar. En los ambientes costeros, pueden encontrarse ostreros del sur y cauquenes blancos. También frecuentan estos ambientes el albatros de ceja negra, de más de dos metros de envergadura, el pato vapor y el petrel zambullidor.

Entre los mamíferos se halla al guanaco y al zorro colorado, con una raza particular de Tierra del Fuego. En las costas se cuenta con registros antiguos del chungungo o nutria marina.

Las especies introducidas son el conejo, la rata almizclera y el castor canadiense. Éste último causa considerable impacto ambiental debido a que tala árboles para construir sus diques, los cuales a su vez provocan inundaciones en ciertos sectores del bosque, causando la muerte de muchos árboles por anegamiento.

Entre las rocas del mar abundan mejillones, cholgas y caracoles.

Conocida como la ciudad del “confín del planeta” o “del fin del mundo” y se ha posicionado como la principal puerta de entrada mundial al continente antártico, indiscutida capital hemisférica del turismo de cruceros, constituye el nexo aéreo y marítimo bioceánico y es la “confluencia de seis continentes”.

Es posible conocer todos los atractivos turísticos con servicios de guías bilingües, a través de agencias de viajes y turismo autorizadas, o bien acceder mediante líneas regulares a determinados sitios estratégicos de la isla (Parque Nacional, camping, aerosilla o centros de ski). Otra posibilidad es alquilar un vehículo en alguno de los comercios habilitados a tal fin.

Los distintos restaurantes ofrecen pescados, mariscos, frutos de mar, pastas, pizzas, comidas rápidas y una gran variedad de carnes.

Entre los platos típicos se destacan la centolla, la merluza negra, el asado y el infaltable cordero fueguino a la cruz.

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