Regreso a clases

por Marina Lima

Carreras, tareas, maestros, compañeros, todo vuelve a ser normal o nuevo después de la temporada de vacaciones, pero ¿qué significa esto para los niños y niñas?

Pronto los niños entrarán nuevamente a clases y este suceso que se repite después de cada temporada de vacaciones provoca en muchos de ellos situaciones de estrés que se manifiestan con miedo, inseguridad o mucha tensión y pueden afectar la salud.

En este sentido hay que insistir que no nos encontramos ante una enfermedad y que, en consecuencia, no hay que darle demasiada importancia a las molestias que este síndrome provoca, ya que son originadas por un cambio en la rutina diaria.

 

Entre los síntomas más comunes se encuentra el cansancio, la falta de apetito, la somnolencia, la falta de concentración, los dolores musculares, la taquicardia, las molestias en el estómago, el insomnio y la sensación de falta de aire.

 

Al respecto, Cecilia Sotano, Psicóloga Clínica e Infanto Juvenil, señala que “lo primero que hay que decir es que no todos los niños se estresan, es decir hay chicos que la vuelta al colegio les resulta un estrés y chicos para los que volver a la escuela es un placer, y chicos a los que esto no les suma ni les resta. Y también hay muchos motivos para que esto suceda, por ejemplo muchos quieren volver a la escuela por los recreos, para juntarse con sus amigos, ver a donde se fueron de vacaciones, chusmear, tener algún dato especial del colegio. Me parece muy importante discriminar eso, los chicos ponen en evidencia cosas que les interesan y cosas que no y también hay que escucharlos.”

El regreso a clases implica mucha incertidumbre y estrés por varios motivos:

– Si es la primera vez que van a la escuela, el temor es total, sobre todo por la separación de los padres, el desconocimiento de lo que es un sistema educativo, el conocer a una maestra y el enfrentamiento con muchos otros niños desconocidos.

– Si regresan a nuevo ciclo escolar, el conocer al nuevo maestro y pensar en cómo será su relación con ellos.

– El reencuentro con los amigos queridos, pero también con los compañeros que no caen bien o peor aún con los que se tuvo algún pleito durante el año anterior.

– La emoción de estrenar mochilas, uniformes, libros y todo tipo de útiles escolares.

– El temor a la disciplina que de alguna forma se rompe durante las vacaciones y  acarrea presiones a todos los familiares.

– La frecuente aversión a las tareas escolares.

-Experiencias previas no gratas en la escuela o con pasados maestros y compañeros.

– La presión en la escuela, la casa, las clases especiales y el control del tiempo minuto a minuto.

Al preguntarle sobre cuales son los principales factores que podrían afectar al niño después de un periodo vacacional, Sotano se refiere al estrés como una manera de expresar una situación que resulta  ansiógena o  en otro sentido  algo traumatizante, algo que el sujeto con las capacidades que tiene no alcanza a resolver en el momento y puede manifestarse vía la ansiedad previa que le resulta al chico el volver o el malestar que suele tener, insomnio, temores, dolores de estómago, dolores de cabeza hasta cosas más graves como las fobias a la escuela, chicos que no quieren ir a la escuela, que tienen dificultades para quedarse.

Lo que me parece importante frente a todo esto es no generalizar, al punto de que no todos los que no quieren ir a la escuela responden al mismo motivo, habrá que escuchar chico a chico porque no quiere ir a la escuela o el que está ansioso por volver a la escuela qué es lo que lo pone ansioso, la señorita de matemática, el compañero de al lado o no tener las zapatillas o la mochila que él esperaba tener, o tenerlos y no saber que hacer porque la da pena o vergüenza por sus compañeros. Por otro lado, esto habla a las claras de aquello que el chico no puede resolver por sí mismo. Si hablamos de estrés, esto  sería una carga de energía que el chico supone que no tiene las herramientas  para responder a eso, ya sea como enfrentarse a los compañeros o  como enfrentarse a una evaluación de matemáticas o como pasarse cuatro horas encerrados en un lugar o el que tiene algún trastorno de conducta o es un hiperquinético. En este sentido es interesante que si la mamá lo escucha que lo pueda llevar a una consulta.

¿Es común este tipo de consultas?

Absolutamente y mucho tiene que ver con las expectativas que tienen los padres en relación al chico. Muchas veces los chicos no pueden resolver exitosamente las expectativas que tienen los padres, entonces ese puede ser un factor desencadenante o muchas veces los chicos tienen temor por algo que estaba pasando entre los padres, entonces por ejemplo sienten que si se van a la escuela, a la mamá o al papá le va pasar algo.

Por ello, en este regreso a clases debemos preparar a los niños para este momento tan importante y tener en cuenta que los primeros días siempre son decisivos para su desempeño escolar durante todo el año.

Es importante comprender que las vacaciones han permitido el cambio de ciertos hábitos, tanto alimenticios como del sueño, así como en la disciplina y los horarios, por lo que es necesario que se vayan ajustando poco a poco, antes del tan ansiado y a la ves tan temido día de regreso a clases.

Algunas recomendaciones:

– Hablar con ellos sobre la importancia del regreso a la escuela y determinar con ellos lo que se espera de este año y cómo piensan lograrlo.

-Plantear el regreso a clases como algo positivo y muy importante.

– Escuchar sus temores, dudas, intereses y expectativas con mucha atención y orientarlas respetuosamente en todo momento.

– Establecer y respetar los horarios para levantarse, dormirse, alimentarse, tomar clases especiales, hacer tareas y jugar o entretenerse.

– Responsabilizarlos sobre el cuidado de sus útiles escolares, el arreglo diario de sus uniformes así como de la solución de sus tareas escolares para evitar el desorden que es causante de muchos problemas y tensiones familiares.

– Supervisar bien su desayuno que es el principal alimento que les permitirá concentrarse y aprender bien durante toda la mañana. Con frecuencia es importante incluir un complemento alimenticio para el recreo, para que no les falten todas las vitaminas y minerales esenciales para su adecuado crecimiento y desarrollo.

– Estar pendientes de todos los cambios posibles de conducta o actitud que puedan ser manifestaciones de algún problema no resuelto en la escuela o en su vida personal.

– Tener todo listo para que las prisas no sean otro motivo de estrés, salir a tiempo para evitar el tráfico y mostrarse contentos en todo momento.

– A los padres, sobre todo las madres, evitar una excesiva dependencia madre-hijo. En muchas ocasiones la dificultad del niño para ir a la escuela es la muestra de la dificultad que tiene la madre de separarse del niño. Es bastante frecuente que ante problemas en el infante, sean los padres los que reciban los consejos.

 

¿Cuáles son los consejos que se le puede dar a los padres semanas previas al comienzo de clases?

Lo primero es que los padres tienen que empezar a hablar con los chicos de que van a empezar las clases, empezar a pensar en familia y a preparase para eso. Acompañar a la mamá, ir con los chicos a comprar los útiles, el uniforme, que los chicos elijan sus cosas (de acuerdo a su presupuesto, por supuesto). Es muy importante respetar esos detalles que los chicos quieren porque esto hace que el chico erotice, que el chico le ponga ganas, que ponga su empeño en todas aquellas cosas que tienen más que ver con él.

Si los padres ven que el chico está ansioso con algún tema específico, que los padres estén atentos si aparece algún signo de ansiedad, como por ejemplo no dormir, preguntar reiteradas veces que señorita le va a tocar, que van a hacer, si los chicos se van a burlar de él, que los padres estén atentos a estas cosas para poder canalizar con preguntas cuales son los temores que tienen los chicos y si realmente verifican un temor hacer una consulta con algún profesional para descartar que estos temores sean tratados y que no impidan  que el chico cumpla con éxito su labor escolar.

Como conclusión la profesional sostiene que es importante quecada familia tiene que ir llevando a los chicos en las semanas previas a sus costumbres de orden cotidiano. Es decir, con las vacaciones estos órdenes que teníamos, los horarios por ejemplo, se distorsionan un poco, se vuelven más laxos. El orden en todo sentido y el límite contiene. Es muy importante recomendarlo en todos los casos. El límite contiene porque le indica al chico cuál es su lugar y cuál es el lugar del adulto, cuál es el lugar para sus cosas y cuál para las cosas del adulto.

Lic. Cecilia Sotano – Psicóloga Clínica e Infanto Juvenil
Cel: (0261) 153052857
Consultorio: Granaderos 1085 – Ciudad – Mendoza

 

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