Es el más importante artista de San Juan y su obra es muy conocida en Latinoamérica y los Estados Unidos, donde realiza exposiciones. Pertenece sin duda, a la dinastía de pintores sanjuaninos que comenzó con Benjamín Rawson y seguido de grandes maestros.
¿Qué nos podes contar de tu infancia, sobre tu familia, tu hogar?
Yo nací en San Juan, en un barrio de trabajadores, en un barrio humilde, en el año 1960. Somos siete hermanos, yo soy el segundo, mis padres son Mario y Florinda, mi infancia transcurrió muy bonita, muy mágica. Vivía frente a un lote hogar, una villa, en donde había un baldío, lagunas y ese cotidiano vivir fue para mí mágico… salir a escuchar como cantaban los sapos, como la luna, las estrellas se reflejaban en esos charcos, también solíamos hablar mucho de los duendes, ya que en esos lugares lo esotérico, las leyendas y los mitos están a la orden del día, había allí todo un caldo mágico, así que para mí la infancia fue donde se cocinó todo. Después al pasar de los años le encontré sentido a todo esto, fueron cosas que estuvieron en mi mente sin resolver hasta que pude encontrar a través de la plástica esa forma de sacar ese interior y poder expresarlo en líneas, formas, colores, dibujos.
¿Cuándo empezaste a sentir esa pasión por el arte y qué te acerco a él?
Siempre fui muy observador. Ya siendo más adolescente, uno de mis hábitos más gozosos era subirme a los techos y poder contemplar la salida del sol, la llegada de la primera estrella, el viento Zonda que dejaba partículas suspendidas en el aire y se armaba todo un cielo rojizo, que con la última luz creaba terribles colores sanguíneos, y todo eso fue para mí maravilloso. Tenía, ya en ese entonces, una gran facilidad para dibujar, para expresarme, fue así como las primeras que se dieron cuenta que tenía algo en mí, un valor agregado y que debía trabajarlo, fueron las maestras de la escuela que continuamente la abordaban a mi madre que para que me llevara a algún lugar donde me enseñaran, me adoctrinaran en este tema.
Yo por esos momentos no sabía lo que era un taller de arte, lo que era ser pintor o artista, para nada. Mi hogar era humilde y teníamos para subsistir y vivir felices, pero yo tenía esa otra cosa que estaba en mí, adosada. Fue así como capté la atención de las docentes (que siempre me buscaban para adornarles con dibujos sus carteleras o representar en los pizarrones las efemérides), siendo las impulsoras para que yo realizara un aprendizaje más metódico.
¿Cómo surgieron tus primeros exposiciones y cuál fue la experiencia que viviste?
Terminé la secundaria e ingresé en artes plásticas y al poco andar, ya en 3º o 4º año era inquieto y junto a compañeros de pintura abrimos un taller y empezamos a mandar lo que hacíamos a salones de Argentina o concursos de pintura (salones de Santa Fe, salón Nacional, etc) y comenzaron a venir para mí los primeros premios, menciones, reconocimientos, y empecé a tener como más fe, más fuerza cada vez, más confianza. Fue allí cuando decidí que nunca más me iba a salir de ese camino, porque a veces por las situaciones económicas uno toma otros rumbos, pero yo tenía que vivir de la pintura, de mis manos, entonces esa fue la decisión final, y bueno siempre esperé que llegara un galerista, que alguien se interesara en mi trabajo pero no ocurría, no fue fácil, hasta que un buen día dos de las galerías más importantes del país se interesaron y en esa época recuerdo que opté por Praxis y me fue bien, mi obra comenzó a estar en New York, en ferias internacionales, en remates, y en poco tiempo, en pocos años, logré casi un sueño como es exponer en Colombia, en Miami, estar presente en los remates de Sotheby‘s, de Christie‘s , y era como para pellizcarse, decir… bueno donde estoy parado?? Pero siempre fui muy fiel al lugar de donde vengo, soy un hombre de trabajo, me considero un obrero del arte, eso a mí me da un oriente, un lugar en la tierra, y lo necesito así. Fueron importantes las muestras pero como algo más de la carrera.
– ¿Fue algo importante en tu carrera haber expuesto en galerías en el exterior, dónde expusiste y cuándo?
Expuse en varios museos, entre los más importantes el Mola de California, en Europa en Barcelona en el Caixa, en el museo de Terragona, también una de las muestras más importantes para mí, fue en el 2000 en el Museo Nacional de Bellas Artes donde el director del museo reina Sofía de España escribió el prólogo (Juan Manuel Bonet) y en el Palais de Glace ,en cada uno de ellos con muestras individuales, también en varios diarios como en el Herald de Miami (de habla hispana), en el diario Comercio de Perú ,etc. Tengo exposiciones en salas de Sotheby‘s, de Christie‘s con más de treinta remates y he sido tapa de catálogo de la casa Christie Head.
Fue algo bueno porque iba confirmando que cada paso que daba era importante, me fue dando más confianza, siendo más fino a la hora de expresarme entre mi interior y exterior, la tela donde yo pinto. Para mí, cada obra sale del corazón, de mi mente y hay toda una convulsión que trato de proyectar en la tela y ser lo más fiel posible, así en ese juego interno donde yo me zambullo a buscar las imágenes y hacerlo, lograrlo, está lo fundamental.
Hoy estoy en Argentina representado por Ignacio Gutiérrez Zaldívar, el más importante crítico de arte y galerista en nuestro país y un amigo, y una de las cosas que más me gustan , es que es una persona que aprecia mi obra, la respeta y la valora, así que eso también es una gran ventaja porque uno trabaja tranquilo, a gusto. Y eso es fantástico.
¿Qué significado le das a tu obra, a tu arte?
Bueno, para mí, el arte es algo esencial que lo necesito como el oxígeno, más que un cable a tierra es un salvoconducto a la cordura, me da una ubicación en el cosmos.
Tus obras se dividen en óleos y esculturas, ¿nos podés comentar cuál es la inspiración en ellas y como comenzás una obra?
Yo trabajo óleo sobre tela y lo hago con espátula la mayor cantidad de veces, muy pocas uso pinceles más bien lo hago para dibujar y ese imaginario de la temática que realizo la llevo a otros espacios porque la tela es un espacio bidimensional, alto y ancho pero también lo puedo llevar a la tridimensión. Los GOMONES, LAS TORRES DE BABEL, todo eso son elementos que yo voy manejando. Yo pinto lo que me sale, lo que siento de adentro, pero sí sé que la montaña, su paisaje, me ha influido, el desierto, los antepasados, las culturas anteriores ,y uno como veedor de estas tierras también lo va de alguna manera absorbiendo, por lo que yo estaría dentro de lo que los críticos denominan hoy realismo mágico o lo real maravilloso. Pero no es un lugar donde me quisiera encasillar, realmente pinto lo que siento, me parece más bien que soy un pintor atípico para encasillarse.
La obra aflora, yo tengo una imagen interna, una imagen que está en mi cabeza y lo que hago es transportarla a la tela y trato de ser fiel, por supuesto hay un diálogo con el color, el diseño, pero digamos que la obra está resuelta ya en un 80% en mi interior.
Contános sobre tus obras de gran tamaño y pequeñas personas, noches de estrellas iluminadas por la luna a la luz de candiles
Como yo vivo al pie de la cordillera, una zona desértica, los colores para quien puede observar este paisaje, son lavados, aplanados, por el efecto de la luz, y el poco verde que existe es terroso ya que es contaminado por el polvillo, entonces ese verde que hay es poco natural, ya que el que hay existente está trabajado por la mano del hombre, ese es un paisaje a pleno aire, a plena luz. Entonces me instalé en la noche, la noche es más rica, más sabrosa, tiene más cantidad de colores, los azules, los verdes, las luces, los lilas los morados, los tierra profundos, los azules negros explotan. Y como yo soy un artista colorista, encontré en la noche una paleta más rica, más interesante, más próxima a lo que quería ver en la obra, y como también soy muy observador las fogatas explotaban, las luces dialogaban con el arriba y el abajo, y hoy por hoy dentro de las búsquedas, dentro de la temática la espacialidad es muy importante por eso trabajo a veces grandes formatos, porque entonces al ser humano le doy un tamaño muy lógico en el cosmos, o sea, el personaje es como algo más que está ahí, como un arbusto, un árbol, un cactus más que se mueve en el paisaje, está, está… y toma una dimensión real de acuerdo a esa cosmovisión de la que yo en algún momento hablé.
¿Cuál de tus obras es la favorita? ¿Hay una o varias?
Hay obras que lo son por los premios logrados o una especial por haber sido tapa de catálogo de Christie‘s Heard por ejemplo, son importantes, son obras únicas, mágicas para mí y por más que he pintado más de mil obras, sí en mi cabeza rondan 10, 12 obras que son como la guinda de la torta como por ejemplo la obra EL ARCA DE NOÉ, muy apreciada por mí, ya que siempre que se pintó al arca en la historia del arte, se lo hizo convulsionada por lo meteorológico, es decir lluvias, truenos, rayos y centellas, huracanes, entonces era el castigo impuesto sobre la tierra donde esta pequeña arca de Noé se bamboleaba; en cambio, recordando el dicho “siempre que llovió paró”, fue como una forma ver que alguna vez lo hizo y alguna noche en un mar calmo el cielo se reflejó en él, y era una manera de darse la mano, de que la paz estaba allí, donde el castigo llegaba a su fin, hubo una paz, se originó la calma y la pinté en ese instante, y para mí fue fundamental. Fue así como a través de mi sensibilidad pude captar ese instante, verlo en mi interior y plasmarlo en la tela.
En lo personal ¿Qué opinas sobre el arte, hay que entenderlo para admirarlo o solamente admirarlo por lo que se siente al observarlo?
Yo creo que ambas cosas juegan, nadie lleva a su casa o una imagen a su interior si ésta no te golpeó, de buena o mala manera. Lo que sí, la energía y esto es un misterio para mí, es importante. Es increíble como el espectador sensible a veces la capta, no sabe que hay ahí, es algo que lo motiva o lo conmueve frente a un cuadro sin saber qué es y a veces ahí es cuando el artista se transforma en un mago, me ha pasado con algunas obras.
La energía que emana una obra me parece a mí, es fundamental.
¿Cómo está compuesta actualmente tu familia? ¿Vivís en forma permanente en San Juan?
Si bien viajo bastante, la obra la realizo acá, en mi provincia
Mi familia está compuesta por mi esposa Mirtha y mis dos hijas, Andrea y Rocío que son mis cables a tierra, me llevan a la cordura, porque a veces uno en esto de pintar anda en otro mundo… Somos tranquilos como cualquier familia, buscamos nuestras vacaciones para poder gozar y disfrutar, pero en definitiva soy un hombre de trabajo
¿Dónde podemos ver tu obra?
Las personas que deseen ver parte de mis obras pueden ingresar a las redes sociales y allí encontrarán en diferentes sitios mi trabajo. También ver las exposiciones en distintas partes del mundo, como en museos de Venezuela, en el Mola, aquí también en Argentina, varios museos provinciales cuentan con ellas, como así también la galería Zurbarán posee en estos momentos la mayor cantidad que están en trastienda y en exhibición en las páginas de ésta..
Biografía
1960 – Nació el 14 de agosto en San Juan. Su padre, pintor de “brocha gorda” quería que Mario fuese ingeniero. Pero finalmente prevaleció su verdadera vocación y realizó el Profesorado de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de San Juan.
1988 – Comienza con sus exposiciones en San Juan, Buenos Aires y otras provincias.
1992 -Recibe premios en los salones de La Plata, Santa Fe, Jujuy, Mendoza y Córdoba.
1993 – Recibe el Primer Premio en el XXXIII Salón de Tucumán y Mención de Honor en el Salón de Arte Sacro, Tandil.
1996 – Realiza su primera exposición individual en New York, y una importante retrospectiva en el Palais de Glace, de Buenos Aires. Se desempeña como Jefe de Sección Restauración de Monumentos Históricos en su provincia natal.
1999 – Recibe el Primer Premio en el LXXXVIII Salón Nacional de Pintura, Buenos Aires y en el LXXVII Salón Nacional de Santa Fe.
2000 – Muestra consagratoria en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
2001 – Participa en la exposición “Painted Worlds: Argentina” en el Museo de Arte Latinoamericano, Long Beach, California, y al año siguiente en el Museo de Arte de North Dakota.
2003 – Recibe la Beca Fundación Pollock – Krasner, Estados Unidos.
2004 – Expone en forma individual en las Salas Nacionales de Cultura, Palais de Glace, Buenos Aires.
2008 – Realiza su primera individual en Zurbarán, Buenos Aires, septiembre.
2010 – Exposición individual en Zurbarán, Buenos Aires, abril.
2011 – Retrospectiva en el Museo de la Catedral de La Plata, Provincia de Buenos Aires, julio-septiembre.Retrospectiva en Fundación Catedral de La Plata, Provincia de Buenos Aires, julio – septiembre. Exposición “Coincidencias”, junto con Claudio Gallina, en Zurbarán, en el mes de noviembre.
2012 – Exposición individual en Zurbarán, Buenos Aires, Septiembre – Octubre.
2013 – Exposición retrospectiva en el Museo Provincial de Bellas Artes “Franklin Rawson”, San Juan, del 10 de septiembre al 6 de octubre.
2014 – Exposición individual en Zurbarán, Buenos Aires, agosto – septiembre.