El té, tal cual como lo conocemos en la actualidad, difiere mucho a sus orígenes en la antigua China. Con una leyenda, que nos habla de 4750 años de historia, su devenir ha estado entrelazado con el del hombre. No obstante, cuando un Emperador Augusto, llamado Shennong, el descubridor de este árbol, lo definió como el “mejor de los elixires para mantener el cuerpo y la mente sanos”, no imaginó que esta bebida, que fue inicialmente, un antídoto para hacer más potable el agua, llegaría a convertirse en un bebida de culto, altamente buscada y pretendida por entendidos y curiosos a la vez, y que posee un halo de misterio, que toca el bienestar y la espiritualidad. Demasiados cambios, demasiada evolución, para la que se cree, es la bebida más consumida en el mundo, dejando en el segundo puesto, al agua.
El té se ha gourmetizado. Está instalado en la mente de los consumidores como un producto sofisticado. Es interesante apuntar que existen alrededor de 20.000 Tés diferentes en todo el mundo. Pero, ¿qué se entiende por gourmetización?
Desde hace algunas décadas, hemos comenzado a buscar nuevas sensaciones y experiencias con té. En la actualidad, cuando muchos consumidores piensan en preparar un té, buscan en sus latas, para encontrar y dar con uno específico. Y ya no resulta posible “separar” al té de algunos compañeros como “frutos rojos”, “frutas tropicales”, “chocolate amargo”, “bergamotas” o “nueces pecan”. Hoy, la industria del té está detrás de las nuevas tendencias de consumo en la sociedad. Y día a día, van surgiendo o se van incluyendo en este universo, nuevos ingredientes, y por ende, la lista se hace enorme.
Con todos estos ingredientes, una buena pregunta que se formulan a sí mismos los consumidores es: ¿cómo elegir o seleccionar un blend (nombre que se le da a estas mixturas de té y otras materias primas)?
Vamos a compartir algunos tips a la hora de elegir un nuevo Té:
El momento del día, es el caso de aquellos consumidores que eligen beber té de acuerdo a un momento puntual del día (la mañana o la noche). En este sentido, recomiendo dos estilos de Blends muy diferentes según esa decisión. Para el desayuno sugiero un English Breakfast (un blend de paladar equilibrado, accesible para cortar con leche y agregar azúcar). Si, en cambio, el momento para disfrutar el té es por la noche, antes de dormir, recomiendo blends de té con inclusión de flores (por su poder relajante), como el caso del Jasmine Tea (Té Verde con pétalos de jazmines), o el Rose Congou (Té Blanco con pétalos de rosas).
La finalidad con la que se pretende al beber el té. A modo de ejemplo, si se pretende beberlo por sus propiedades digestivas, recomiendo un Ti Kuan Yin (Té Oolong proveniente de China). Si se desea descubrir la versatilidad del Té en su faz gastronómica, puede optarse por un LapsangSouchong (Blend de Té Negro, aromatizado con humo de carbón vegetal). Es un excelente producto para ahumar de manera natural cualquier otro alimento (especialmente pescados). Si se lo elige por sus antioxidantes, recomiendo Matcha, que es Té verde molido, pulverizado. Además de ser el Té característico de la Ceremonia Japonesa de Té (Cha No Yu, que significa literalmente “agua caliente para el té”), es la única forma de té que nos permite beber la infusión y con ellos las hojas pulverizadas. Potenciando, de este modo, la concentración de micronutrientes ingeridos. Puede incorporarse en una taza con leche caliente, creando una bebida que está siendo muy difundida en las casas de té de todo el continente, llamada “MatchaLatte”.
Con aditivos. Si nos agrada el té con aditivos (leche o azúcar), o bien solamente lo bebemos por placer, existen algunos Blends de té que no debemos dejar de considerar. Para los amantes de las especias, tienen que conocer y descubrir el increíble MasalaChai (Blend de Té Negro con canela, jengibre, clavo, cardamomo), propio de la tradición de la India. Picante, colorido y aromático, es un producto para despertar los sentidos. Y obviamente, se consume con leche. Por otro lado, para los amantes del azúcar, el Té que deben tener presente en su próxima compra es el MoroccanMint, o Té Marroquí, que es sencillamente, Té Verde y menta. Una vez preparado, se le agrega abundante cantidad de azúcar, unas hojas de menta fresca, y se convierte en un Té completo: refrescante, dulce, apenas seco y ácido. Un deleite para cualquier paladar. O bien, puede explorarse el carácter frutado de algunos Blends, y elegir un producto más tradicional como el Earl Grey (Té Negro con agregado de esencia de bergamotas). O si nos interesa ir hacia lo novedoso e inusual, entonces una alternativa a tener en cuenta es Genmaicha (Té verde con arroz tostado). Un blend exquisito, dulce, y muy amigable para cualquier paladar.
Este fenómeno de armar mezclas con el té es sumamente apasionante. Saber que es factible tomar algunos gramos de hojas secas de té verde, negro, blanco y mezclarlas criteriosamente, cuidadosamente con otras materias primas como frutas, flores, especias o esencias, es sencillamente maravilloso.
Es una actividad infinita, que me ha seducido como a muchas otras personas en este mundo; y que puede aprender cualquier persona. Para llevarla a cabo es fundamental:
Creatividad, porque existen innumerables ingredientes a tener en cuenta y utilizar en la labor.
Práctica, ya que requiere algo de tiempo dar con una formulación que encontremos o describamos como sabrosa o exitosa. Como toda otra labor creativa, la inspiración es muy importante, y en ocasiones nos acompaña y en otras tantas, no. De ahí que se experimenta una profunda emoción cuando somos capaces de elaborar un gran producto final.
Criterios técnicos. Esta actividad puede hacerse de manera intuitiva en casa, y está correcto. Y aliento a cada lector a intentarlo. Pero también existen técnicas y modos profesionales de llevarlo a cabo, que hacen que un blend de té sea profesional.
El hecho de trabajar para grandes empresas de té de argentina y del exterior, me permite conocer desde dentro cómo se elaboran y manufacturan los productos que adquirimos comercialmente. Conocer cuán bien logrados están, cuánto trabajo y dedicación se pone en ello: cuán profesionales son como alimento y como fantasía misma.
Y sobre esta base, es que dedico gran parte de mis días a seguir explorando este magnífico mundo de aromas y sabores, tan sutil y delicado como elegante y técnico. Y a la vez, a entrenar muchas personas que desde el lugar de alumnos de la Formación Tea Designer que imparto desde la Escuela Argentina de Té, descubren que una de sus pasiones es crear un nuevo blend de té para hacer un poco más reconfortante la vida de otra persona. Y con ello recreamos conjuntamente parte de la historia de esta bebida milenaria que nos conecta como seres humanos. El té ha sido y es un gran compañero de ruta, en este trayecto que llamamos vida.
Co-Director de la Escuela Argentina de Té