El kitesurfing es una modalidad de navegación que utiliza un cometa (kite en inglés) sujeto al deportista por medio de un arnés, que permite el desplazamiento sobre el agua a través de una tabla. Existen distintas modalidades, puede practicarse en el mar surfeando olas pero también en un dique; lo único indispensable es que haya un poco de viento.
En el mar se suele emplear el Freestyle, que es el estilo libre e incluye piruetas y saltos, y en los diques es más utilizado el Kite Racing que es similar a un slalom a través de boyas.
En Mendoza se desarrolló la última fecha del Mundial de 2013, el evento se llevó a cabo en el Dique Potrerillos desde el 2 al 8 de diciembre, contó con 70 riders de todo el mundo además de deportistas de Mendoza y Argentina.
Con la organización del Instituto Nacional de Promoción Turística, el Ministerio de Turismo de la Provincia y la Professional Kiteboard Riders Association (PKRA), la provincia fué testigo de una de las competencias de mayor auge en los últimos 10 años y que tiene seguidores en varios países del mundo y en donde Argentina ya comienza a desarrollarse en lagos, diques y costas nacionales.
Argentina fue elegida como país anfitrión para la final, por su experiencia en organización de eventos deportivos y culturales internacionales, sumado a la vasta y pujante oferta turística. En particular la provincia de Mendoza, ofrece atributos naturales ideales para el desarrollo del Kitesurf, esto es, por sus condiciones ideales de viento, clima y agua, como por su interés turístico como destino del deporte aventura.
Recordemos que el circuito mundial comenzó en marzo de 2013 en Marruecos, para continuar en Francia, Italia, Alemania, España, y seguió en China en las ciudades de Pingtan y Haikou, anteúltimas pruebas antes de aterrizar en Argentina para cerrar el circuito y proclamar a los ganadores.
Durante los próximos Juegos Olímpicos que se desarrollarán en el año 2016 en Brasil, el Kitesurf será disciplina olímpica. Por lo tanto Mendoza servirá para mostrar en su máximo nivel a los mejores competidores. Algo importante de destacar de este evento es que es un deporte amigable con el medio ambiente.
Aunque la práctica extendida de este deporte es muy reciente, se encuentra en gran crecimiento y absorbe aficionados y profesionales de otros deportes de aventura. Su enorme potencial se basa en el fuerte impacto visual: mezcla el entorno natural de sus escenarios con la espectacularidad y destreza de los profesionales de esta actividad.
Es un deporte que no requiere costos elevados, se aprende rápidamente y se desarrolla en escenarios naturales, además se destaca el clima de amistad y compañerismo que genera el deporte.
Durante los días de competencia la provincia de Mendoza, tuvo alrededor de 240 horas de transmisión televisiva a nivel Mundial y se estima que serán más de 4.000 horas de retransmisión.
Javier Espina, Ministro de Turismo de Mendoza dijo: “Los organizadores de esta competencia visitaron Mendoza y quedaron sorprendidos con el ambiente natural, lo que llevó a elegirnos como sede final del Mundial y que afirma aún más el hecho de que Mendoza está preparada para eventos de esta magnitud, que movilizan el turismo en la Argentina y ponen a nuestro país ante los ojos del mundo”.
En palabras de Mauricio Toscano, Pte de la Professional Kiteboard Riders Association (PKRA): “El auge del kitesurf viene dado por varios factores, el primero y principal es el fuerte vínculo con el entorno natural, ya que los riders se conectan profundamente con él y dependen en gran medida de sus condiciones; y afortunadamente Argentina es el sitio ideal para ello.”
Por su parte, Gisella Pulido, campeona mundial de esta disciplina describió: “He recorrido más de 20 ciudades con el Kitesurf y Mendoza tiene cualidades naturales que no he visto en otros lugares
Oski Nievas, instructor de la Asociación Argentina de Kite (AAK) practica esta apasionante disciplina desde el 2006, fecha en que comenzó a ser posible en nuestra provincia.
“En Mendoza estaba catalogado como un deporte que no se podía practicar, primero porque los equipos que habían no contaban con medidas de seguridad y segundo porque no soportaban los vientos rachados e inconstantes de nuestro dique. Pero en el 2006 hubo un cambio rotundo en los equipos en cuanto estabilidad lo que permitió que se pudiera practicar acá. Antes era el concepto de una bolsa que atrapaba el viento y te empujada, ahora es un ala que te lleva. Además se incorporó un sistema de seguridad de eyección. Eso ha logrado que más gente se vuelque a practicar este deporte”, explicó el especialista.
Además de profesional del kite, Oski Nievas toda su vida practicó windsurf. “La ventaja que tiene el kite es que no se requiere tanta fuerza ni técnica como otros deportes. Se aprende más rápido, una persona que hace un curso al poco tiempo puede estar navegando en el mar”
En cuanto al equipamiento, se utiliza un kite que es una estructura inflable, sujeto a líneas (cuerdas muy firmes) que tienen entre 20 y 25 metros que se fijan a una barra de dirección. El arnés une al cometa con la persona, quien además está parada sobre una tabla de 1,40 m. aproximadamente.
También es necesario utilizar un traje neopreno que puede ser corto en verano y