En el corazón del departamento de Godoy Cruz, a tan solo tres cuadras de la plaza principal, se encuentra la escuela “Hellen Keller”. Sin embargo, al menos por hoy, no nos vamos a detener en esta institución educativa. Sino en lo que sucede en el primer y en el segundo piso de este edificio.
La Escuela 7-001 de Arte Aplicado, es una escuela de Formación Integral, ubicada en la actualidad, como ya dijimos, en el Departamento de Godoy Cruz. Desde su fundación, la matrícula de alumnos fue creciendo: comenzó con 10 alumnos sordos incorporando posteriormente chicos con discapacidad intelectual, disminuidos visuales y ciegos, ademas, de discapacitados motrices leves, debido al propio edifico en el que trabaja la escuela.
En nuestra provincia, hay solo 18 escuelas de este tipo. Asisten chicos de a partir los 14 años que han egresado de la escuela primaria especial. La idea es que al ingresar, los chicos decidan entre la oferta de talleres que la institución ofrecer para poder comenzar a aprender un oficio. Además de esto, también tienen orientación pedagógica, acá ven todas las materias curriculares como lengua, matemáticas, ciencias, etc.
En el último año, realizan pasantías laborales no rentadas. La idea de las pasantías comenzaron en esta misma institución hace casi 10 años y en la actualidad todas las escuelas de este nivel y esta modalidad las realizan. Se trata de buscar un lugar acorde al oficio que los chicos han estado aprendiendo. “A veces es difícil encontrar lugares para todos los talleres, a raíz de esto, se empezó a reforzar mucho las habilidad laborales y sociales. Veíamos que un chico que tenía un buen trato y respetuoso, puntual, prolijo, ordenado entre otras aptitudes, era bien recibido en distintas empresas aunque no fueran del oficio que no hubiera aprendido”, nos cuentan Alicia Resa y Román Aguilera, dos de los responsables de esta maravillosa escuela.
Actualmente con una matrícula de más de 200 alumnos. En la actualidad la escuela cuenta 3 turnos: mañana, tarde y vespertino, un servicio de orientación (Psicóloga, Fonoaudióloga y Trabajadora Social). Los alumnos de esta institución puede elegir entre una gran variedad de talleres: carpintería, jardinería, zapatería, cocina, cerámica, artes aplicadas, mimbrerías, metales, encuadernación, modas, entre muchos otros.
La escuela tiene distintos objetivos a la hora trabajar con chicos discapacitados:
• Capacitación técnica de los alumnos en diferentes oficios.
• Adquisición y desarrollo de contenidos académicos significativos.
• Incorporación de habilidades sociales y de la vida diaria.
• Participación y cooperación en actividades interinstitucionales.
• Desarrollo y adquisición del interés por las expresiones artísticas y culturales.
• Orientación de pautas y valores para el aprovechamiento del tiempo libre.
La escuela no tiene edifico propio y desde el 2000 se encuentra en la parte superior de la escuela Hellen Keller. Por mucho tiempo funcionó en la calle Arizu entre Almirante Brown y Saenz Peña de Godoy Cruz, en el edificio donde actualmente se encuentra la escuela Sábato. “El Estado alquila el edificio correspondiente y nos lo presta, como la matricula ha ido creciendo nos van trasladando. En estos momentos la matricula nuestra es mayor a la de la escuela Hellen Keller y por eso nosotros tenemos este espacio”, nos relata Alicia.
La población de la escuela está conformado por alumnos de 14 a 21 años, y mayores de 23 en el turno vespertino, por lo general provienen de sectores económicos medios, medios bajos y marginales.
En su mayoría la ocupación de los padres está constituida por obreros, empleados, y desocupados. Por ser una escuela importante en su modalidad concurren alumnos de todo el Gran Mendoza, Maipú y Luján de Cuyo (con gran cantidad de inscriptos a pesar de la creación de nuevas escuelas). Debido a la carencia económica de estos sectores, se dificulta la práctica institucional por los pocos materiales que aportan los alumnos para el trabajo en el taller. Los alumnos no solo provienen de sectores marginales y clase media baja, sino que también forman parte de familias disgregadas, sumado a ello la discapacidad que poseen con dificultades en la realización de tratamientos continuos y medicación. Todo esto provoca en ocasiones violencia entre ellos, la mayoría de las veces es verbal pero lleva a amenazas que se realizan fuera del colegio. Por lo general el alumno dentro de la escuela está bien contenido por el docente del aula.
Se trabaja mucho con los padres cuando existe una dificultad en la conducta o alguna patología especifica en conjunto con el equipo técnico. El equipo no hace terapias dentro de la escuela por lo que se hace la derivación correspondiente. El acompañamiento de los padres es bastante variable, hay casos con mucho apoyo y otros con poco acompañamiento.
Los Proyectos.
Esta es una escuela muy abierta a la comunidad. Tratamos de llevar a los chicos de viaje por medio de turismo social, los hemos llevado a Chapadmalal, campamentos a Papagallos, al Carrizal”, cuentan Alicia y Roman. “Los viajes son experiencias únicas. Hay alumnos que viviendo en Lujan, a la hora de tener que hacer las pasantías no conocían la Alameda. Por lo que es la única oportunidad que muchas veces tienen de conocer más allá: conocer el mar, estar en un hotel y que los atiendan”, finaliza Alicia. También realizan todos los años una cena de egresados en conjunto con los padres para que los chicos puedan disfrutar un lindo momento.
Esta institución tiene proyectos tanto para afuera como para dentro del colegio, lo que la convierte en una escuela de avanzada respecto estas temáticas. Desde torneos de ajedrez hasta un proyecto que lleva a conocer a los chicos distintos puntos de la provincia, con cada salida ganan en experiencias y bienestar.
La escuela tiene un proyecto muy interesada y de avanzada que es el de la Cooperativa Escolar. “Trabajar en cooperativa no es solo una actividad, es una filosofía de vida”, dice Román a la hora de empezar a describir este proyecto. “Todo los productos que se trabajan en los talleres, se comercializan a través de la cooperativa. Los alumnos, con todas sus discapacidades pero apoyados por los docentes, hacen los balances y asientos, reuniones, ven en que se reinvierte el dinero, tienen asambleas permanentes”.
La idea de la cooperativa nació para subsanar uno de los mayores problemas que docentes y alumnos se encuentran, que es el momento de poder ubicar los productos que se realizan en los talleres. La apuesta de la escuela es ubicar los productos en el mercado. Entonces, la cooperativa es una manera de ir insertando estos productos para poder comercializarlos. Es importante destacar que el colegio no cuenta con un gran presupuesto, por lo que poder vender los productos manufacturados que que hacen, es una gran ayuda.
Siguiendo en linea con todas las actividades externas que hacen, la escuela presento dos proyectos en la feria de ciencia: uno del taller de cocina que ganó el primer puesto de la etapa departamental con un estudio sobre celiaquía; y el otro, el curso de cerámica, ganó su competición con una idea de filtros de barro en el tópico purificación de agua. Ambos proyectos pasaron a la etapa provincial donde, si bien no ganaron, obtuvieron mención especial, un reconocimiento que hincha el pecho de todos los profesores.
En el taller de cerámica, los chicos trabajan con una escuela del barrio Trapiche. Trabajan realizando un mural con planchas, horneados y otras herramientas, que esta destinado a un jardín maternal.
Quizá el otro motivo de orgullo para toda la gente de la 7-001, es la habilidad que muchos de los estudiantes tiene para con el ajedrez. “Cuando el profe viajo con los chicos, hubo un poco de resistencia por parte de los organizadores, porque el torneo no era para chicos de escuela especial”, relata Alicia. Sin embargo, a pesar de esto, los chicos quedaron promediando la mitad de tabla en una competición de más de 200 equipos. “Es un orgullo el lugar que ellos han obtenido”, finalizan los dos responsables.
Lo más destacable de todo esto, que siempre compiten o se miden con escuelas secundarias comunes. Lo que indica que los chicos no solo están listos para insertarse en la sociedad, sino que también no tienen nada que envidiar del resto del mundo que no termina de creer en ellos.
Las pasantías.
“En las pasantías, al principio hay resistencia, un poco de temor inclusive, y hasta desinformación. Pero todas las experiencias que hemos tenido con los pasantes han sido muy buenas”, nos comenta Alicia. Es una realidad que los propietarios de las empresas terminan sorprendidos por el desempeño de los chicos. Ya sea por el comportamiento, las habilidades o las capacidades que tienen los estudiantes de esta escuela, se van agregando más y más lugares a la nomina de pasantías.
Desde municipios hasta pequeños locales privados, los alumnos de la escuela de Arte Aplicado se van abriendo lugar en la sociedad a base de esfuerzo y lucha. De uno a tres meses es lo que, por lo general, duran las pasantías. Sin embargo hay casos concretos y especiales, donde esto puede extenderse en el tiempo.
En la sociedad de hoy, no es fácil integrar. Sin embargo, estas personas que, día tras día, año tras año, logran hacerlo, demuestran una gran pasión y amor a la hora de hacer realidad su objetivo.
Para contactarte con la escuela o donar algo que les pueda servir podés contactarte por teléfono al 4223606 o al Facebook mediante el perfil de Facebook de la escuela: Arte Aplicado.