La ciudad autónoma de Buenos Aires, capital de la Argentina, es una de las metrópolis más importantes de Latinoamérica y la que desvela a millones de turistas que la visitan anualmente.
Bañada por las costas del Río de la Plata, es el nudo más importante de la Nación. De arquitectura europea, es testigo de una agitadísima vida cultural. Sus numerosos museos, galerías de arte, cines y teatros ofrecen espectáculos nacionales e internacionales de primer nivel.
La actividad comercial de Buenos Aires es muy intensa y se ve reflejada en sus numerosos locales de las principales marcas mundiales, galerías y shoppings.
En esta urbe conviven distintos barrios con diferentes matices que forjan el espíritu cosmopolita y ajetreado de la ciudad. Desde el barrio chino, las sinagogas de Once hasta agrupaciones peruanas, son algunas de las colectividades que habitan diariamente en esta ciudad que tiene espacio para todos.
Conocer cada rincón de esta capital es tarea imposible para unos pocos días, ya que sus atracciones son infinitas y cada una de ellas merece la pena ser visitada.
Obelisco
Sin duda uno de los emblemas de la ciudad, esta estructura de 67 metro de alto fue realizada para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires. Pese a que fue resistido por los porteños e incluso se pensó en demolerlo en 1939, hoy el Obelisco es un símbolo característico, un punto de encuentros y festejos.
Por dentro, es una estructura hueca y la única forma de llegar hasta la cima es por una escalera recta y sin baranda de 202 escalones de hierro. En algún momento se pensó acondicionar su interior como lugar turístico, pero hasta la actualidad no se ha llevado a cabo.
Casa Rosada y Plaza de Mayo
La Casa Rosada, ocupada los días hábiles por presidentes, ministros y demás funcionarios, abre sus puertas los fines de semana para que los visitantes puedan recorrer al menos una parte de sus interiores. Grandes salones, escaleras y mármoles se muestran de mano de los granaderos que, en postas, van cumpliendo la función de guías, dejando de lado su tarea como custodios del edificio.
Frente a esta gran construcción, se encuentra la famosa Plaza de Mayo. Lugar testigo de casi todos los acontecimientos que cambiaron la historia de nuestro país. Llama la atención el centenar de palomas que son alimentadas por los turistas y los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo pintados en sus baldozones.
Además de la Casa Rosada, este espacio está rodeado por edificios emblemáticos como la Catedral Metropolitana, famosa por contener los restos del General San Martín, el banco Nación, un museo y otros edificios de carácter estatal.
Recoleta
Este lugar ha logrado conjugar un cóctel de atractivos que lo hacen un destino obligado. Su famoso Cementerio ubicado entre las calles Quintana, Vicente López, Junín y Azcuénaga, es una de los puntos turísticos más visitados. Su encanto principal reside en la cantidad de personalidades históricas y artísticas cuyos restos descansan tras sus puertas, así como también en la calidad de los monumentos y las tumbas que allí se encuentran.
Junto al cementerio, se localiza la basílica Nuestra Señora del Pilar, inaugurada en 1732 y declarada Monumento Histórico Nacional en 1942. Esta Basílica continúa en actividad y puede recorrerse en cualquier momento.
En las intersecciones entre las avenidas Pueyrredón y del Libertador se halla Plaza Francia, un sitio que ha tomado autonomía a lo largo de los años y se ha convertido en un atractivo turístico los fines de semana, sobretodo por su paseo de artesanos. Además, estatuas vivientes, mimos, malabaristas y bailarines de tango despliegan sus artes a la vista de los transeúntes. Allí mismo se ubica el centro Cultural Recoleta: un conjunto de salas para exposiciones de pintura, dibujo y escultura.
Palermo
Esta zona de Buenos Aires es popularmente conocida por sus espacios verdes. Los bosques de Palermo, resultado de la obra del arquitecto Carlos Thays (realizador del Parque Gral. San Martín) presentan un hermoso paisaje en el medio de la ciudad, rodeado por añosos árboles y un elegante rosedal entre glorietas y puentes colgantes. Como no podía faltar en el medio encontramos un lago artificial muy llamativo: el Lago de los Suspiros. En sus alrededores se halla el Planetario Galileo Galilei, creado en 1967, un centro educativo con presentaciones didácticas para grandes y chicos, que vale la pena visitar
Pasando los Bosques de Palermo se encuentra el Jardín Japonés: un espacio que se abre como un reflejo del otro lado del mundo. Este particular jardín nació en 1967. La embajada de ese país lo construyó con motivo de la llegada Argentina de los que entonces eran herederos del trono de Japón. Luego, la embajada lo donó a la ciudad de Buenos Aires como testimonio de gratitud de la comunidad japonesa que vive en el país.
Al recorrerlo, desde la entrada se ve cómo se levanta una construcción de otra especie, una puerta que no veríamos normalmente en esta ciudad, además sus puentes pintados de un rojo vibrante nos hablan de costumbres diferentes. Al fondo, la casa de té, termina de transportarnos, ya que este lugar de reunión ofrece al público acceso a distintos aspectos de la cultura japonesa.
Costanera
La costanera norte de Buenos Aires es un recorrido ideal para caminar, correr, o utilizar la bici. Es un trayecto preparado para los deportistas y agradable en todo sentido. Los aviones del aeroparque, el inmenso Río de la Plata, los barquitos a lo lejos, los espacios verdes, y los diferentes edificios son sólo una parte de lo que este trayecto ofrece para descubrir.
San Telmo
Es uno de los barrios más antiguos de la Ciudad y en sus orígenes fue habitado por las familias más aristocráticas. Esta zona es una de las mejor conservadas y se caracteriza por sus caserones coloniales y sus calles empedradas con adoquines. Para visitar cuenta con numerosas iglesias, museos, tiendas de antigüedades y una feria semipermanente que se realiza en la Plaza Dorrego.
Los sábados por la tarde y los domingos durante todo el día, la calle Defensa se convierte en paseo peatonal donde se disfruta de artistas callejeros titiriteros y magos y estatuas vivientes, atractivos tanto para los habitantes del barrio como para los turistas.
Puerto Madero
Este distrito surge de la conversión de los viejos diques y docks, que conformaban el antiguo puerto de Buenos Aires. Con el pasar de los años se constituyó, por su cercanía al centro, en un lugar muy turístico. Los grandes edificios que componían los docks, de ladrillos, al estilo inglés, fueron demolidos de un lado de los diques y reconvertidos en restoranes, cines, oficinas y hasta una universidad.
La mayoría de los edificios que rodean este nuevo paseo público al aire libre, están ocupados por emprendimientos privados, viviendas élites y gimnasios, entre otros.
La Boca
La Boca fue originalmente el emplazamiento del primer puerto de Buenos Aires. Su historia conjuga tango, fútbol y nostalgia.
Fue en sus orígenes asentamiento de muchos inmigrantes italianos, especialmente genoveses, que debieron construir sus casas con veredas altas debido a las frecuentes inundaciones.
Pese a su pequeña extensión, Caminito es uno de los paseos preferidos, por sus colores, cantinas, su vasta muestra de pinturas y fotografías de diferentes artistas callejeros, así como también por su paseo de artesanos. Parejas que bailan tango y que invitan a una pieza a cambio de una foto se suman a las atracciones de este mágico lugar.
La Boca también es fútbol. La Bombonera, o la Cancha de Boca, fue inaugurada en 1940 y tiene capacidad para 60.000 espectadores que se reúnen en cada partido, ritual ya convertido en espectáculo internacional.
Vida nocturna
De noche la ciudad presenta opciones para todos los gustos y su actividad se extiende hasta altas horas de la madrugada. Discotecas, bares, restaurantes, confiterías, completan toda su extensión brindando una oferta innumerable.
Las callecitas de Buenos Aires tiene ese no sé qué…
El tango es el baile porteño por excelencia, nació en 1880 y se expandió mundialmente como un conjunto que deslumbra por su belleza visual y el espíritu de su música. Diversas tanguerías se esparcen por toda la ciudad, donde los visitantes pueden desde observar profesionales de la danza interpretando un 2×4, hasta dar sus primeros pasos en este apasionante arte.
“La actividad comercial de Buenos Aires es muy intensa y se ve reflejada en sus numerosos locales de las principales marcas mundiales, galerías y shoppings.”
Una de las postales más populares de la ciudad es la que retrata a la Floralis Genérica. Este monumento metálico es una joya de la arquitectura moderna. Una de sus características más destacadas es que posee un sistema eléctrico que abre y cierra automáticamente los pétalos dependiendo de la hora del día. Está ubicada en la Plaza de las Naciones Unidas, sobre la Avenida Figueroa Alcorta y Austria.

