BOCANADAS DE PLACER

por Marina Lima

Disfrutar de un buen habano requiere de un ambiente tranquilo y agradable para deleitarse con su aroma de forma adecuada. Su elección, la forma de cortarlo, de encenderlo, de fumarlo, de saborearlo, son claves para poder disfrutarlo correctamente. El placer del habano casi siempre está asociado a celebraciones, se disfrutan en soledad o con amigos, después de una buena comida, acompañando la lectura de un buen libro, solos o maridado con licores, café, chocolates y sobre todo en la “Tierra del Buen Vino”, con los mejores exponentes, siendo los más sugeridos, los
Para algunas resulta una moda pasajera, como tantas otras, para otros, es solo un hobby. Mientras que para muchos aseguran que es una tradición que se hereda de padres a hijos, lo cierto que fumar habanos o puros como también se los conoce, es un hábito que día a día va cosechando nuevos adeptos.

Cohiba-Robusto
Denominación de origen
Se denomina habano o puros a los que el 100% del tabaco que los compone es cultivado y manufacturado en Cuba, tras múltiples y severos controles tanto a nivel del proceso agrícola de cultivo como de secado.
Muchos de los puros provienen de la Isla de Cuba, que resultan ser los más famosos y más buscados, pero también están los dominicanos, los nicaragüenses, los hondureños y varios de marca nacional que han conseguido ubicarse hoy entre los preferidos.
El hábito de fumar habanos no pasa solo por elegirlos, encenderlos y disfrutarlos, existen muchos factores para tener en cuenta a la hora de iniciarse en esta actividad. Por un lado es importante saber que los cigarros están formados por cinco hojas, que combinadas entre sí dan el aroma, la calidad del tiraje y el cuerpo del mismo. Otro elemento a tener en cuenta a la hora de elegir que habano consumir, es su envoltorio, las mejores marcas presentan sus productos en cajas de cedro, por lo general de 25 unidades. También podemos encontrarlos presentados en forma individual, envueltos en tubos metálicos o de cartón.

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Cada sabor para cada preferencia
Existen diversos formatos: robusto, corona, petit corona, Churchill entre tantos otros, que suelen demandar entre 45 minutos y una hora para acabarlos. Los sabores son de lo más variados, pueden ser fuertes, suaves o dulzones con notas a madera, especias, chocolate, menta, café o canela. Los expertos aconsejan que se compre el tipo de habano según el tiempo que se tenga para fumarlo, se recomienda no fumar nunca más de uno al día, para memorizar sabor y aroma.
Se dice que la calidad del habano radica en la unión de cuatro factores: el clima, el suelo; la sabiduría de los campesinos y torcedores cubanos y las variedades del tipo de tabaco cubano.
Reglas para disfrutar
Lo primero que hay que hacer es tomar el puro, apretarlo suavemente para comprobar el estado de conservación, si cruje es que ya está seco y perdió su cuerpo y aroma, de ahí la necesidad de conservarlos en un humidificador guardarlos envueltos y ubicarlos preferentemente en lugares húmedos.
Se debe cortar la punta con un aparato adecuado (las tabacaleras lo ofrecen), si no, se puede rasgar ligeramente con la uña para despegar el extremo que se va a llevar a la boca. La primera mitad puede calentarse suavemente antes de ser encendido, lo cual facilitará la circulación del humo. Es aconsejable usar un fósforo pero nunca encendedores a gas ya que le transmiten aromas extraños. El encendido debe ser parejo y se suelen usar dos o más fósforos.

El habano debe llevarse a la boca para extraer el humo que se acumula por vez primera, no hay que morderlo, no humedecerle el extremo, el humo de todo el cuerpo no se traga, solo se aconseja que solo permanezca en la boca, hay que tener muy en cuenta que el puro, no es un cigarrillo, se aspira el humo, pero no se traga, sino que se deja en la boca para “’paladearlo” apreciando todos los matices que nos dan sus características especiales (cada habano es un mundo en función de los tabacos empleados para su elaboración).
El sabor del puro se va haciendo más intenso (y algo más amargo) a medida que se va consumiendo. Dependiendo del tamaño del puro, se suele fumar únicamente tres cuartas partes del mismo, ya que al final los sabores se vuelven demasiado fuertes, y pueden estropearnos el paladar de las mejores caladas anteriores del habano. El habano no se apaga “estrujándolo” contra el cenicero como un cigarrillo cualquiera. Se debe dejar apagar de forma natural, lo que los entendidos comentan con cierta jocosidad: “hay que dejarlo morir dignamente”.
Los habanos top
Aunque otros países del Caribe y Latinoamérica junto a los asiáticos y de África disponen de importantes industrias tabacaleras, Cuba sigue siendo el referente máximo. En las tierras de Fidel Castro (famoso impulsor de su consumo) se producen cerca de 200 millones de unidades al año que están catalogados como premium y lejos los mejores del mundo. Las marcas Cohiba, Partagas, Montecristo, Flores, El Sitio, Charatán entre otras son las más solicitadas por aquellos que buscan un producto excelso, con sabor y aroma al tabaco de la isla.
¿Menos dañino que el cigarrillo?
El fumar siempre resulta muy perjudicial, no solo por los procesos químicos que soporta sino por las propiedades de alcaloides denominados nicotina que por supuesto también está presente en los habanos. La ventaja frente al consumo de los cigarrillos, es que los habanos no suelen aspirarse y por lo tanto es menor la cantidad de humo que llega a los pulmones. Así y todo, la boca, la laringe, y la lengua soportan altas temperaturas y esto puede ser disparador de factores cancerígenos.
Desembarco en Mendoza
Si bien este tipo de cigarros tiene más de un siglo de existencia, podría decirse que la moda de fumar habanos se ha instalado a nivel mundial y a Mendoza también ha llegado con la proliferación de negocios que venden estos particulares productos y con restaurantes y bares que tienen lugares específicos para fumarlos.
Féminas con puros
Es cierto que esta es una actividad masculina, pero en los últimos años muchas mujeres se han atrevido a fumarlos. En ocasiones eligen habanos de menor tamaño llamados puritos y llegan a ser todas unas expertas en el arte de elegirlos y disfrutarlos. Actrices, modelos, cantantes como Demi Moore, Cameron Diaz, Penélope Cruz, Madonna, Beyoncé, Claudia Schiffer y las nacionales Leticia Brédice y Juanita Viale han sido fotografiadas fumando habanos y así han impuesto esta tendencia del glamour con el touch femenino, sobre esto, muchos hombres afirman que no hay nada más sexy que una mujer con un puro……

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