Las islas Bermudas son un destino diferente, que aún conserva una parte de ese encanto isleño, es decir, aislado, que hace de esos lugares rodeados por el mar que llamamos islas, un sueño, un paraíso a descubrir.
Un lugar donde el clima es templado todo el año, donde la temperatura mínima no baja de 15 grados y no sube de 30, con ese marco el mar y la tierra permiten un disfrute máximo. Todas las actividades acuáticas son recomendables (submarinismo, snorkel, vela, recorridos en velero, windsurf, esquí acuático, pesca deportiva). Los amantes del buceo disfrutarán de los fondos marinos de las Bermudas, que poseen numerosos pecios submarinos, restos de naufragios de todas las épocas.
Naturaleza y playas.
El archipiélago de las Bermudas está compuesto por unas de 150 islas y es un Territorio de Ultramar (British Overseas Territory) del Reino Unido, aunque goza, como es común en Gran Bretaña, de gran autonomía interna. A pesar del gran número de islas, las Bermudas son una gran isla separada en varios pedazos por pequeñas porciones de mar. La Gran Bermuda es la mayor, y allí se encuentra la capital Hamilton y la población más importante St George’s. En total, poco más de 53 km2 y 60.000 habitantes, lo que hace que las distancias no sean enormes y que el principal vehículo sea la moto o el scooter.
Junto a las playas, las mejores y la mayoría de los hoteles, se sitúan en la costa sur, la fauna marina es otro de los grandes atractivos. Es común ver delfines, tortugas, atunes, etc. Contemplarlos es uno de los grandes privilegios de Bermudas, donde el agua es extremadamente cristalina. La abundancia de arrecifes coralinos provoca una profusión de vida, con peces de innumerables colores y animales inverosímiles.
Church Bay es conocido por ser uno de los mejores lugares de las islas para bucear y hacer snorkel. Si los peces y demás fauna acuática dominan en el mar, las aves son las reinas de la tierra. Bermudas es lugar de paso y de reproducción para muchas de ellas, como el rabijunco común (Bermuda Longtail), el azulejo gorjicanelo (Eastern Bluebird), siendo el petrel de las Bermudas el emblema de las islas.
Uno de los lugares más espectaculares de las islas son las Grutas de Cristal, the Crystal Caves, cuyas impresionantes estalactitas y piscinas de sal merecen sin duda la visita
Cultura e historia.
Las Bermudas son un destino diferente en el Caribe, distinto por sus singularidades geográficas y sus atractivos culturales. Un lugar donde la calidad de vida es alta (Bermudas sería uno de los territorios más ricos por renta per cápita del planeta) y también lo son la calidad de sus instalaciones, servicios y atención.
Hay que subrayar la existencia de atractivos culturales únicos, que no existen en archipiélagos similares. Por ejemplo el Royal Naval Dockyard, la antigua base naval de la Armada Británica, que hoy es uno de los principales centros culturales de la, ya que en ella se encuentra el Museo Nacional de Bermudas que incluye el antiguo museo marítimo (Bermuda Maritime Museum). También relacionados con el mar, y que merecen al visita, mencionamos el Aquarium y el Museo-Zoo de la Bermudas (Bermuda Aquarium, Museum and Zoo), el Instituto de exploración Submarina (Bermuda Underwater Exploration Institute), el Jardín Botánico o los diversos faros repartidos por las islas, monumentos del pasado y del presente marino. De entre ellos destaca el Gibbs Hill Lighthouse.
Muy destacable y de visita ineludible es el casco antiguo y la fortaleza de St George’s antigua capital de Bermudas, que pertenece al patrimonio universal de la UNESCO.
St George’s es uno de los primeros asentamientos ingleses de América. Dada la imposibilidad para competir con los portugueses y españoles, las primeras colonias inglesas se situaron en lugares alejados de Centroamérica y el Caribe. Uno de ellos fueron las Bermudas. A pesar de ello la importancia estratégica y colonial fue discreta.
El primer contacto inglés en las Bermudas tuvo lugar en 1609, tras el naufragio del buque Sea Venture del Almirante Sir George Somers. Tres años después se fundaba New London, la actual St. George’s. Los colonos de Bermudas emigrarán durante la etapa colonial hacia varios estados del sur y algunas familias isleñas formaran parte de las que controlaban el comercio portuario con Europa.
Con la independencia de los Estados Unidos, los negocios ocultos y el contrabando serán corrientes a pesar de la presencia militar británica.
A diferencia de otras zonas de las islas, como Hamilton, aquí el boom económico e inmobiliario desatado tras el asentamiento de las grandes multinacionales y las aseguradoras no ha modificado la imagen de la ciudad. La arquitectura original del siglo XVII, XVIII y XIX se mantiene, lo que da una imagen completamente diferente a Hamilton y otras partes de Bermudas. Si Hamilton es postmodernidad y bullicio, St George’s es más “autentica”, signifique lo que signifique el adjetivo.
Las autoridades han intentado evitar los signos de los nuevos tiempos, así, las líneas telefónicas y los cables de la luz son subterráneos y la iluminación nocturna mantiene un estilo de época. Calles como Barber’s Alley y Aunt Peggy’s Lane, estrechas y con edificios centenarios nos llevan a tiempos pasados con sus colores pastel, el cielo azul profundo y el intenso aroma del salitre que llena toda la ciudad.
Los bellos edificios coloniales hoy son ocupados por museos, galerías de arte, restaurantes, hoteles, pubs y tiendas, además de continuar siendo habitadas.
La ciudad de St George’s cuenta con numerosos y coquetos jardines y parques. No son muy grandes pero permiten reposarse, descansar y contemplar la vida cotidiana de la ciudad. El principal es Somers Garden. Lleva el nombre del comandante de la primera flotilla de barcos que llego a Bermudas Sir George Somers.
Hamilton es la capital administrativa de las Bermudas, principal puerto del territorio, además de centro financiero y turístico. A pesar de ser la capital, Hamilton no es muy grande y su población muy inferior a la de St-George’s. Situado en el centro de la gran Bermuda, Hamilton se esconde al fondo en una protegida bahía que desemboca en la costa norte. Rodeada por la vegetación Hamilton es una bonita pequeña ciudad, cuya población fija no supera los 1000 habitantes, pero cuyo encanto antiguo se ha mantenido.
Durante muchos años la imagen de Hamilton mantuvo su vínculo con el pasado, siendo preservada de la construcción desmesurada. Ningún edificio debía superar la altura de la catedral, aunque esa ley no escrita ha sido abandonada en los últimos años. A pesar de todo, por ahora Hamilton conserva su imagen pasible con predominancia para las oficinas de las empresas basadas en las Bermudas, los edificios públicos y algunas tiendas.
Un poco de historia.
Fundada en 1790 por el gobernador británico Sir Henry Hamilton, con la intención de desplazar allí la capital, cosa que fue realizada en 1815. Sir Henry, gobernador entre 1786 y 1793, tuvo a bien dar su nombre a la recién fundada capital.
Hamilton es un apacible pueblecito donde merece la pena caminar para conocer los lugares más interesantes y descubrir pequeños tesoros, vistas ocultas, panoramas diferentes. Caminar y pasear es la mejor alternativa, piense que ha venido al centro del triángulo de las Bermudas a descansar, olvidarse del tráfico y, como mucho, cabalgar un Scooter alejado del mundo.
¿Qué ver en Hamilton?
Edificio del Parlamento de Bermudas, es el centro del poder administrativo y se compone de un complejo que cuenta con el propio Parlamento, el Palacio del Gobernador Government House, el antiguo palacio del almirantazgo Admiralty House y el cuartel de la guarnición del British Army.
La catedral anglicana es el edificio más alto de las islas y es uno de los puntos de la referencia, junto al faro de Gibbs Hill. Se sitúa en Church Street, la entrada es gratuita. Se puede subir al campanario por una bella escalera de caracol. Las vistas desde la torre son espectaculares ya que con tiempo claro, y normalmente lo es, se ve una gran parte de las islas.
Catedral católica, la iglesia de St. Theresa’s Church fue construida en 1932 para remplazar a la primera iglesia que databa de 1859. La catedral tiene un estilo arquitectónico que recuerda a una misión colonial española. La catedral ha sido ampliada varias veces. Por ejemplo la torre data de 1947. Posee además un órgano de renombre.
El edificio, pintado de rosa pálido se eleva unos metros de la calle en la que se sitúa, 13 Elliott Street. Los bermudianos de origen portugués han mantenido multitud de ritos católicos, con procesiones en Semana Santa y otras fechas.
Parques y espacios verdes.
Hamilton cuenta con numerosos parques lo que dado su tamaño y su disposición frente a un brazo de mar, la hacen una ciudad muy abierta y agradable. El más grande y bonito es el Parque Victoria que ocupa una manzana completa. Otros parques de la ciudad son el Par La Ville Park y el Barr’s Park.
Victoria Park, estilo británico en pleno Caribe tropical, por mucho que no estemos ni en el Reino Unido, ni en el Caribe, ni en el trópico.
El Parque Victoria, es un buen lugar de reposo para descansar en la ciudad de Hamilton. Numerosos tipos de árboles y arbustos, algunos traídos desde Escocia.
Barr’s Bay and Park, otro de los lugares con encanto de la capital. El parque se sitúa frente al mar con vistas panorámicas del puerto y la bahía de Hamilton. Sin embargo, el lado oscuro de la Historia escribió aquí parte de sus líneas. Fue aquí donde desembarcaron en 1835 los primeros esclavos en el buque Enterprise.
Pembroke Marsh Park
Par-La Ville Park, su hombre francés da más pomposidad a este bonito parque que encontramos en Queen Street. Ideal para pasear de la mano entre árboles y jardines.










