Una maravilla en el interior

Los jardines verticales son cada vez más utilizados, no solamente en exteriores, si no que también podemos verlos y disfrutarlos en interiores, logrando muchos beneficios y una belleza incomparable.

En ediciones anteriores te mostramos los jardines verticales o muros verdes solamente en exteriores, ahora te presentaremos también algunos ejemplos en interiores, y enumeramos sus principales beneficios; para que puedas imaginar el tuyo, animarte a proyectarlo y realizarlo en tu casa, departamento, oficina o empresa, con las condiciones suficientes de luz, agua y drenaje, funcionaran con seguridad.

Jardín vertical en la fachada de tu casa /departamento:

Si realizas un jardín vertical en el frente o fachada de tu casa contribuirás a escudarla de condiciones climáticas extremas y de los rayos ultravioleta. Estos jardines también ayudan a insular tu hogar; logrando incrementar la eficiencia energética y por lo tanto reduciendo el consumo, además de aumentar el confort aislando del ruido exterior.
Hay que asegurarse de utilizar un material que no se filtre a las paredes de tu casa para que el agua no las dañe. Podes usar macetas de madera, latas de aluminio o una malla de lona impermeable.

Jardín vertical en el interior de tu casa:

Como si fueran cuadros en tercera dimensión, los jardines verticales en el interior de una casa añaden un toque estético a cualquier pared. Además, por supuesto, esto ayuda a mejorar increíblemente el aire de tu hogar ya que remueven el dióxido de carbono y absorben contaminantes comunes que se encuentran en algunos tintes de alfombra y resinas para pisos.
Este tipo de jardín también puede separar espacios, por ejemplo. Plantados en contenedores con ruedas, se pueden mover alrededor para transformar los ambientes como lo desees. Sólo necesitas colocar una suerte de escalera de madera en una maceta móvil y trepar o colgar las plantas que te gusten, también teniendo en cuenta que sea buena idea buscar el tipo de plantas que más purifican el aire de tu hogar.

Jardín vertical en tu estudio u oficina:

Se ha comprobado que la vegetación es beneficiosa para el cerebro. Tener plantas en tu oficina o lugar de trabajo ayuda a concentrarte más, a ser más creativo y a tener la mente descansada. Esto último se puede explicar mediante la “Teoría de restauración de atención”, en la cual se muestra que nuestro cerebro gasta mucha energía en tareas que requieren atención directa. La fatiga mental sólo puede ser regenerada cuando damos un descanso a nuestra atención directa. Dormir puede funcionar, pero cuando estamos despiertos también podemos refrescar la atención directa al cambiar nuestra atención hacia algo indirecto o que no requiera esfuerzo mental. La naturaleza, por supuesto, ofrece este tipo de absorción, una distracción restaurativa.

Esto es más que suficiente para tener plantas al lado nuestro mientras trabajamos, y mejor aún un jardín vertical que no ocupe espacio de suelo y que funcione como un pedazo de bosque en el cual te puedas refugiar en los momentos de cansancio intelectual o físico.

Jardín vertical comestible en tu cocina:

Este es quizá el más provechoso de todos los jardines verticales. Lo ideal es reservar una porción de pared en tu cocina para levantar un jardín vertical que contenga distintos tipos de verduras y algunas frutas. Podés plantar desde lechugas, hierbas, aromáticas, hasta frutillas y tomates, que se pueden ir reemplazando a medida que se consumen o bien de acuerdo a su temporada.

Hay distintas formas de construir la estructura para un jardín vertical, una buena manera es utilizando materiales reciclados como botellas, envases de leche o latas, que se encuentran muy fácilmente y son de uso diario.


También existen en el mercado estructuras armadas de forma modular para hacer tu propio jardín vertical, hay accesorios pensados para eso y también muchos que se pueden adaptar para utilizarlos en este fin.

Los jardines verticales, además, requieren menos cuidados de plagas e insectos ya que están más lejos de su alcance, y nos será es más fácil revisarlos mientras estamos ya que estaremos parados frente a el.