¿Por qué hacemos Yoga?

El yoga es conocido como un conjunto de disciplinas, prácticas mentales y físicas que tiene como meta el balance entre cuerpo y mente como camino para lograr la iluminación y la unión con el absoluto. La palabra proviene del sánscrito “yoga”, que significa ‘unión’.

La disciplina se involucra con cuatro planos que tienen como objetivo la introspección. Es una práctica que lleva al ser humano a coincidir con su SER, con su verdadero Yo interior. A través de cada postura somos beneficiados en un plano físico, emocional, mental y espiritual; cada ejercicio y postura se tornan perfectos cuando el esfuerzo por lograrlos desaparece.

Stephie Bacque es Health Coach y practica yoga hace más de 17 años. Realizó varios cursos de apertura de chacras, posturas y respiración. La Licenciada explica que la idea central es dejar fluir las energías del cuerpo a través de distintos movimientos en los que nos abrimos en diferentes escalas y logramos un balance perfecto. Esto nos ayuda a equilibrar varios aspectos de nuestra vida en el día a día. En cada práctica debemos apresurarnos lentamente para llegar más rápido, es un trabajo mental que utiliza al cuerpo como instrumento central. Este ejercicio ayuda a despertar nuestro interior para encontrar esa iluminación tan anhelada y darnos cuenta que en todo momento llevamos con nosotros la divinidad.


La antigua técnica del yoga convierte la respiración en mente logrando que el cuerpo se calme y alcance un estado de bienestar como resultado del uso de respiraciones pausadas que implica el proceso de interiorización. De esta forma es que se logra armonizar totalmente nuestro cuerpo y espíritu.

“Se puede comprobar que la práctica continua del yoga suele brindarnos muchos beneficios. En el plano físico, mejora la coordinación cuerpo-mente, fortalece el sistema inmunológico, relaja el sistema nervioso, aumenta la resistencia al estrés y mejora la calidad del sueño mientras disminuye el proceso de envejecimiento. En el plano mental, nos da claridad de pensamiento, energía psíquica, concentración y lucidez. Con respecto a las emociones, contribuye al aumento de paciencia, estabilidad y buen humor, ayuda a nuestra autoestima y nos da sensación de plenitud y calma. Por último, en lo espiritual colabora con la compasión y amor hacia otros seres mientras genera un sentimiento de unidad con todo lo creado”, cuenta Stephie.

La práctica del yoga es un gran ejercicio físico pero debemos atribuirle el espectacular trabajo que hace por nosotros en los planos que se mencionan anteriormente. Nos ayuda a lograr un estado zen en el que podemos poner en calma nuestros pensamientos y tomar decisiones con más claridad, por ende es un ejercicio que contribuye al bienestar de nuestro día a día, es un estilo de vida.

“Cuando hayas de elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca.”

-Proverbio Sufi-