Revista Alta Gama

La mujer en menopausia

La menopausia está asociada a un periodo plagado de incertidumbres y consecuencias negativas. Estos conceptos no son premisas, sino que están instalados culturalmente en una sociedad que sobrevalora la juventud y la reproducción. En esta nota la psicóloga Mirta Baidal derriba algunos mitos y explica que en esta etapa hay una resignificación de la vida.

La menopausia forma parte de un proceso que, a partir del cese definitivo e irreversible de la función ovárica, condiciona en la mujer la modificación del ritmo biológico que había tenido hasta ahora y con ello el no menstruar  más y la  aparición de signos y síntomas característicos del climaterio (período de la vida que precede y sigue a la extinción de la función genital).

Este hecho irrumpe en este momento introduciendo una nueva realidad no siempre del todo consciente y así la menopausia deja de ser un mero hecho biológico para involucrar también su psiquismo, manifestándose éste a través de los cambios anímicos como labilidad emocional,irritabilidad, etc.

Haciendo una síntesis del perfil de la mujer en esta etapa de su vida podemos describir 5 puntos importantes:

1. No poder reproducir más

La mujer pasa estéril un tercio de su vida, por lo que se trata de una pérdida precoz, que sucede en ella cuando va a vivir hasta los 80, y tiene apenas 45-50 años.

Esta situación de duelo es un cambio fundamental, es la vivencia del “nunca más».

2. Dejar de menstruar

En el modelo femenino la identidad sexual se afirma a través de la menstruación: la nena escuchó de la abuela o de la madre que un día «en que vas a ser señorita», y cuando se deja de menstruar la mujer tiene dificultad para continuar respondiendo a ese modelo.

3. La búsqueda de la identidad

La búsqueda de la identidad es un volver a buscarse a sí misma. En nuestra sociedad generalmente se asocia su identidad con otros elementos: «la nena de mamá y papá, luego la novia de…la esposa de…la madre de…. Y un día esto no va más.

Esta es la mujer frente al espejo, cuando se harta de estas identidades asociadas a otros y quiere ser ella misma. Se mira hacia adentro y se pregunta adónde está.

Comienza a plantearse las preguntas que se hizo:

A los 14 ….Cómo soy ?

A los 18….Quién soy ?

A los 50….Quién seré ?

Estas tres preguntan se resignifican a los 50.

A la primera el espejo le devuelve cambios que no le gustan

A la segunda, deja de ser la Sra. De..la hija de…

A la tercera, el interrogante se abre hacia un futuro incierto.

«Soy demasiado joven para ser vieja y demasiado vieja para ser joven»

4. El balance de vida

En el balance de vida, tiene que reconocer que no todo lo vivido es valorado como positivo, y menos aún es esperable que lo sea, lo que todavía le queda por vivir. Constata el alejamiento de los hijos, y la pérdida de los padres. Aquí se hace necesario un reacomodamiento interno hay cosas que se pierden y cosas que se ganan (el alejamiento de los hijos lleva al síndrome del nido vacío, que en la actualidad no es tan así, porque con la mayor incidencia de divorcios en los hijos generalmente la hija vuelve a la casa paterna con sus hijos y vuelve a llenar el vacío). El alejamiento de los hijos cuando es así, debería dar paso a mayor tiempo libre para sí, a poder realizar objetivos postergados. También ocurre que quizás, ha tenido durante mucho tiempo que cuidar de la salud de sus padres, y ahora se encuentra sin ellos, y esto también significa mayor tiempo disponible para sí. Pero sin embargo, sobreviene un estado depresivo. La depresión ocurre cuando se ven más las pérdidas que las ganancias o los posibles logros.

Esto tiene que ver con su historia personal:

-Cómo ha vivido hasta ese momento?

-Como ha resuelto otras crisis, duelos?

-Si ha podido realizar su maternidad

-Si ha podido realizar su sexualidad.

5. La percepción vivencial de la muerte

A los 15 años de edad, el individuo se siente inmortal.

A los 30-40, es un concepto intelectual referido a los demás.

A partir de los 50, frente a la muerte de algún amigo de la misma edad, la posibilidad de la muerte se empieza a sentir como más cercana y vinculada con uno mismo.

Todo esto conduce a la aparición de los síntomas psicológicos más frecuentes tales como depresión, angustia, melancolía, labilidad emocional, trastornos de la libido .

Estereotipo cultural

Para algunos pueblos, el climaterio es visto positivamente: consideran que la mujer termina con un estado de impureza y puede comenzar a alternar con los hombres en reuniones importantes de la comunidad como es el caso de la India.

Nuestra cultura tiende a reforzar la idea de que la sexualidad es para los jóvenes y bellos. Lo vemos en los comerciales de TV, que dejan en claro que las mujeres jóvenes son modelos sexuales. La mayoría de las mujeres de 40 años aparecen en la pantalla ubicadas en lugares domésticos y asexuados.

Para un contexto cultural que sobrevalora la juventud y la reproducción, la menopausia niega de golpe las dos características y arroja a las mujeres a la condición de viejas e infértiles, por lo tanto el climaterio es vivido como una involución.

Pero hoy, las mujeres más informadas, más independientes y creativas, han logrado  una vida más plena a través de actividades culturales, profesionales,  y con una mirada más abarcativa de sus posibilidades como mujer, están en condiciones de revertir esta imposición publicitaria y demostrar que la identidad femenina comienza y termina en su interior. Que sus posibilidades de aportar al mundo y a su mundo, es mucho y muy rico, sin que tenga que pasar por un quirófano….

Los 5 puntos más importantes de este periodo

•La mujer no puede reproducir más

•Deja de menstruar

•Hay una intensa búsqueda de la identidad

•Llega el momento del balance de vida

•Se acerca la percepción vivencial de la muerte

Dilema cultural

En otras culturas:

Para algunos pueblos, como por ejemplo la India, el climaterio es visto positivamente: consideran que la mujer termina con un estado de impureza y puede comenzar a alternar con los hombres en reuniones importantes de la comunidad.

En la nuestra:

La mayoría de las mujeres de 40 años aparecen en la pantalla de la televisión ubicadas en lugares domésticos y asexuados. Para un contexto cultural que sobrevalora la juventud y la reproducción, la menopausia niega de golpe las dos características y arroja a las mujeres a la condición de viejas e infértiles

“El alejamiento de los hijos y de los padres debería dar paso a mayor tiempo libre para la mujer, lo que permitiría poder realizar objetivos postergados y no, ser objeto de depresión y malestar”

Agradecimientos

Mirta Alicia Baidal

Lic. en Psicología

Cel: 156138799

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