Revista Alta Gama

La importancia de la familia

La familia es la base de la sociedad civil y cumple un rol fundamental en la formación de valores. A continuación algunos conceptos fundamentales sobre esta institución ancestral y su influencia en el aprendizaje de valores.

Toda sociedad bien construida tiene como fundamento a la familia, la cual es indispensable para el logro del bien común. Aparece como la unión más natural y necesaria a la comunidad; siendo anterior a cualquier otra institución. Es primera en el orden de la naturaleza, en relación con las demás agrupaciones en las que el hombre y la mujer se pueden encontrar.

Puesto que los padres dan vida a sus hijos, están necesariamente obligados a la educación de sus descendientes y, por tanto, son considerados los primeros educadores. Este deber de la educación familiar es tan importante que, cuando falta, difícilmente puede suplirse. Los padres deben formar un ambiente familiar animado por el amor que favorezca la educación íntegra, personal y social de los hijos. Por lo tanto, la familia es la primera escuela de virtudes humanas sociales que todas las sociedades necesitan. Es por ello imprescindible considerar la educación como un proceso artesanal, personalizado, en donde se enseña uno a uno; no puede hacerse industrialmente, por lo que solo puede hacerse en el seno de la familia. A nivel social, la familia cumple las siguientes funciones:

a) procreación de los futuros ciudadanos
b) crianza, educación e integración social de las próximas generaciones
c) permite un equilibrio entre las generaciones
d) prevención de salud personal y social
e) permite que se cuiden las primeras y terceras generaciones.
La familia está fundada en el matrimonio, que es exclusivamente la unión estable, por amor del hombre y de la mujer, para complementarse mutuamente y para transmitir la vida y la educación a los hijos. Es mucho más que una unidad legal, social o económica. Es una comunidad de amor y solidaridad, para trasmitir e instalar en las mentes las virtudes y valores humanos, culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, así como los principios de convivencia, tanto internos como externos.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que actualmente existen diversos tipos de familia alejadas del formato netamente tradicional, como es el caso de divorcios, convivencias y familias monoparentales, generando una gran descomposición a nivel familiar.
La importancia de la educación en valores
Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos, desconocen las normas que rigen su familia o su sociedad. Su conciencia ética se va desarrollando con el paso de los años. Pero necesitan la ayuda de la familia para diferenciar lo que está bien de lo que está mal. Por eso es tan importante enseñar los valores cívicos que les permitan desarrollarse y convivir en una sociedad plural.
Los valores son las normas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Hay algunos valores fundamentales que todas las personas debemos asumir para poder convivir unos con otros y que son importantes tener siempre presentes y cumplir sin perjudicar a nadie. A partir de los 5 y 6 años, los niños tienden a mirar a los adultos y ver en ellos el claro ejemplo de lo correcto, por eso intentan ser como ellos y comportarse como ellos. Así aprenden mucho sobre valores. Al respecto, la Lic. Gladys Díaz, especialista en psicoanálisis, aporta que “es fundamental el sostén permanente de la familia en el crecimiento del niño, desde sus primeros años de vida ya que el chico va adquiriendo cosas del mundo adulto que lo rodea, siempre apoyándolos pero dejándolos crecer, no dándole las cosas fácilmente sino enseñándoles a que aprendan a buscar para encontrar lo que necesiten”.
La adquisición de buenos valores depende, como casi todo en la vida de cada niño, de sentirse querido y seguro, de desarrollar lazos estables con sus padres y de tener confianza en sí mismo. Sólo sobre una base de amor y seguridad podrá aprender e interiorizar los valores éticos correctos. Uno de los aspectos más importantes es el ejemplo que dan los padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de ceder el asiento, de repartir lo que les gusta, de renunciar a algo, de defender a alguien, etc. Un comportamiento de los padres que transmite tolerancia, respeto, solidaridad, confianza y sinceridad empapa a los hijos de todos estos valores y aprenden a actuar respetándolos siempre.
En sus palabras, Díaz menciona que “lo principal en el crecimiento del niño es la buena relación con los padres y luego con la familia. Tener buena relación significa que el niño tenga capacidad desarrollada como para expresar lo que quiere y lo que no le gusta y poder aceptar que hay un mundo adulto que le dirá que hay cosas que si se pueden hacer y otras que no”.
Los valores pueden variar mucho según las culturas, las familias o los individuos. “En la medida en que se va evolucionado hay una formación, un aprendizaje y nuestra escala de valores se va modificando sin darnos cuenta, agrega la licenciada Díaz”.
Existen diferentes tipos de valores:
• Valores familiares: Hacen referencia a aquello que la familia considera que está bien y que está mal. Tienen que ver con los valores personales de los padres, aquellos con los que educan a sus hijos. Son los primeros que un niño aprende y, sabiéndolos transmitir con paciencia, amor y delicadeza, pueden ser una buena base en la que apoyar, aceptar o rechazar otras experiencias, actitudes y conductas con los que se irá encontrando un niño a lo largo de su vida.
• Valores socioculturales: Han ido cambiando a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares. En la actualidad, se intenta educar a los hijos en el respeto, la tolerancia, la renuncia a la violencia, la consideración y la cortesía, pero en la sociedad en la que vivimos, los niños rápidamente descubren que también imperan otros valores muy diferentes como el liderazgo, el egoísmo, la acumulación de dinero, el ansia de poder, e incluso el racismo y la violencia. Los valores familiares determinan, en gran medida, el buen criterio que tenga un chico para considerar estos otros valores como aceptables o no.
• Valores personales: Son aquellos que el individuo considera imprescindibles y sobre los cuales construye su vida y sus relaciones con los demás. Acostumbran a ser una combinación de valores familiares y valores socioculturales, además de los que el propio individuo va incorporando a sí mismo según sus vivencias personales, su encuentro con otras personas o con otras culturas.
• Valores espirituales: Pueden ser sociales, familiares o personales y no tienen que ver con el tipo de religión sino con el sentimiento que alimenta esa creencia.
• Valores materiales: Son aquellos que permiten nuestra subsistencia y son importantes en la medida en que son necesarios. En la actualidad, vivimos un alza de los valores materiales a nivel social: el dinero, los autos, las viviendas y lo que a todo esto se asocia como el prestigio, la buena posición económica, etc.
• Valores éticos y morales: Son aquellos que se consideran indispensables para la correcta convivencia de los individuos en sociedad. Entre ellos se destacan el respeto, la sinceridad, la renuncia a la violencia, la disposición a ayudar, la cortesía, la consideración por el otro, la tolerancia, la responsabilidad.

Tips a tener en cuenta
 La familia educa dando ejemplo y exigiendo a todos sus miembros: orden en las cosas, obediencia, colaboración y ayuda en la casa, responsabilidad en los encargos, horarios de estudios etc
 Los padres tienen que inculcar a sus hijos, la grandeza de la familia presente y la de los ancestros. El ejercicio de búsqueda en los orígenes, es una herramienta más para amar, comprender y unir mejor a la familia.
 Las familias que están unidas y tienen objetivos comunes, bien definidos por los padres y aceptados por todos tienden a prosperar en medio de las crisis económicas o de salud.
 Todos los miembros de la familia han de empujar en la misma dirección.
Para finalizar es importante destacar que la responsabilidad que tienen los padres en la transmisión de valores a los hijos es crucial. Estos no se transmiten vía genética, por eso es tan importante tenerlos en cuenta en la educación. Tampoco se enseñan independientemente del resto de las cosas, ni a través de grandes explicaciones o dando una lista con aquello que consideramos correcto y lo que no, sino que se transmiten a través del ejemplo práctico, a través de la cotidianidad, de nuestro comportamiento en el día a día, en aquello que los hijos observan hacer a sus padres.

Agradecimiento:

Lic. Gladys Díaz
Mat. Prof: 14
Tel: (0261) 4-236903

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