Revista Alta Gama

Infecciones respiratorias

El invierno suele ser una época del año en la cual los niños, y sobre todo los bebés, sufren infecciones respiratorias de distinta índole. Aspectos a tener en cuenta a la hora de prevenir este tipo de enfermedades.

Las infecciones respiratorias en niños están constituidas por un grupo de cuadros clínicos con síntomas y signos predominantes a diferentes niveles del tracto respiratorio y que pueden ser ocasionados por diferentes agentes etiológicos, tales como virus, bacterias, hongos y parásitos. Los virus son los principales agentes causales.

La mayor parte de las infecciones ceden solas, sin embargo, las neumonías constituyen un problema potencialmente grave por las complicaciones que pueden surgir.

El Dr. José Luis Orlando, médico pediatra, señala que hay que darle importancia a las infecciones respiratorias bajas, sobre todo la bronquitis y la bronquiolitis. Estas son enfermedades adquiridas, es decir, los bebés nacen sin este tipo de infección y después se contagian, habitualmente de los adultos convivientes en el medio. Así llegan los agentes patógenos, o sea los causantes de esas enfermedades, los cuáles producen este tipo de cuadros. En general estos cuadros son producidos por virus, no tanto por bacterias. Los virus tienen un proceso dentro del organismo hasta que son rechazados por el propio sistema inmune. Cabe mencionar que el uso de antibióticos en infecciones por virus no complicadas, es innecesario.

Otro aspecto a tener en cuenta es que a medida que los niños van creciendo, las infecciones son más específicas de órgano. Así aparecen la arrinoadenoiditis, que es una infección de nariz y adenoide, la faringitis, la faringolaringitis o laringitis, y hacia debajo de la garganta, siguen las bronquitis y las neumonías. La bronquiolitis no es una enfermedad típica de los chicos más grandes. Es porque el sistema inmune cuando se vuelve más maduro, puede circunscribir la infección más hacia un órgano específico sin inflamar toda la mucosa respiratoria ante la llegada de cualquier agente patógeno.

SÍNTOMAS FRECUENTES

El especialista señala que los síntomas dependen tanto de la localización de la infección como también de la edad del paciente. En niños chiquitos, la dificultad para respirar es el síntoma más común a todas las infecciones respiratorias y esa dificultad puede ir desde una agitación importante con aumento de la frecuencia respiratoria, sed de aire, cara de desasosiego hasta una simple dificultad porque no puede progresar el aire por la nariz. Por lo tanto el niño está irritable porque no puede respirar y alimentarse al mismo tiempo.

La tos es el segundo síntoma más frecuente de infección respiratoria y el aumento de las secreciones en toda su localización, desde la nariz con mucosidad y líquido en los oídos hasta una congestión faríngea. La tos es un síntoma que hace eliminar secreciones de la vía aérea, es el único síntoma protector. La tos implica que el aparato respiratorio se está defendiendo de esa infección.

En el caso de las vías respiratorias más bajas, la tos típica de la neumonía o de las bronquitis, es una tos más cargada, llena de secreciones bajas. Estas enfermedades provocan cuadros de fiebre de más de tres días de evolución. En general, las neumonías que son bacterianas, porque existen las virales, necesitan antibióticos y las bronquitis que se sobreinfectan también.

CONSEJOS ÚTILES

El Dr. Orlando subraya que el tiempo siempre es un aliado. Los padres suelen desesperarse y realizar una consulta al pediatra, pero si la fiebre se autolimita y la tos no interrumpe el sueño ni la vida cotidiana del niño y es relativamente tolerable, es aconsejable esperar entre dos o tres días para determinar cuál es la evolución del niño.

Otra herramienta muy importante, es que los padres deben evaluar la progresión de los síntomas. Si se evalúa la tos desde que comienza, 48 hs después se puede saber si ésta va en aumento o va en descenso y así saber si vale la pena consultar al especialista. Cuando el niño está relativamente bien, se alimenta, duerme bien, no tiene fiebre por más de dos días y el estado general cuando baja la fiebre es bueno, es decir se lo ve saludable, activo, sonriente, los padres pueden tomarse el tiempo para evitar una sobreconsulta.

TRATAMIENTOS

Se promulgan algunas medidas generales que valen para todas las infecciones respiratorias:

•Mantenerse en un ambiente térmico neutro evitando los cambios bruscos de temperatura

•La hidratación del paciente es fundamental porque las secreciones que se provocan en todas las infecciones respiratorias depende de la fluidez y de la capacidad de eliminar esas secreciones de cuán hidratadas están.

•Combatir la fiebre

•Las infecciones debidas a bacterias necesitan el uso de antibióticos.

•No siempre es recomendable el uso de mucolíticos o de ablandadores de las vías respiratorias, antitusivos o antiinflamatorios de la vía aérea, ya que son específicos para cada caso y se debe evaluar muy bien la respuesta del paciente. Tienen una alta tasa de fracasos en muchos tratamientos.

•El vapor de la ducha es muy útil en lo que son secreciones que van desde la laringe hacia arriba. Los niños que tiene un moco verde, espeso o tos seca son los que más se benefician con el vapor ya que es un muy buen medio para diluir secreciones. En los casos de chicos con bronquitis, con obstrucción de la vía aérea, de la laringe hacia abajo, los bronquios y los bronquiolos terminales, el vapor va a tener un resultado más relativo.

PREVENCIÓN

Las infecciones respiratorias tienen agentes causales infecciosos y su transmisibilidad es lo que causa la enfermedad.

En primer lugar hay que evitar la transmisibilidad del agente que produce la infección, es decir, tomar medidas de aislamiento: el lavado de manos al llegar a casa y sobre todo antes de alzar a un bebé.

Otra forma de prevención es la higiene de la casa hasta inclusive los picaportes de las puertas, los controles remotos, los juguetes y los utensilios de uso, que son objetos comunes donde transitan los gérmenes. Pueden utilizarse geles antisépticos.

Un tercer aspecto a tener en cuenta es evitar que los niños sanos compartan espacios con tosedores o personas infectadas. Una nutrición variada acompañada de una perfecta hidratación es aconsejable. Se debe priorizar la lactancia materna, exclusivamente para menores de seis meses y en forma complementaria hasta el año.

Por último es importante la no exposición a humo del cigarrillo porque es extremadamente irritador de la vía aérea.

Agradecimiento:

Dr. José Luis Orlando
Medico Pediatra
Consultorio: Juan de Garay 30 – Godoy Cruz – Mendoza

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