Revista Alta Gama

Elegir Psicologo

El psicólogo Ángel E. Dalbagni nos brinda consejos para escoger correctamente al terapeuta que nos acompañará durante un tratamiento. Según algunos especialistas hay más de 400 corrientes para elegir.

Cuando una persona acude a un médico, no suele ofrecerle mayor dificultad el elegirlo por su especialidad -aunque haya muchas-. Tampoco es un obstáculo la concepción que tenga de la medicina -que no son tantas- (por ejemplo, si es alópata u homeópata).

En psicología, ocurre lo contrario: hay menos especialidades, pero muchas formas de concebirla.

Y es que tratándose de la personalidad y la conducta del ser humano, heredamos de la filosofía  la dificultad para responder a preguntas tan cruciales como quiénes somos, de dónde venimos y hacia donde vamos. En la medida en que no hay respuestas definitivas, las definiciones acerca de la persona resultan tan variadas como opinables.

Si el profesional parte de considerar que el hombre es un animal racional, por ej., el método con que lo aborde variará y será consecuente con este punto de partida. Si piensa que en la esencia del ser humano hay una dimensión espiritual o trascendente, también habrá de concebir su teoría siendo coherente con este supuesto.

Dependiendo de quiénes y cómo releven las diferentes corrientes teóricas en psicología, algunos investigadores llegan a hablar de la existencia de más de 400 en la actualidad.

Aquí en Argentina, la gente suele identificar al psicólogo con el psicoanalista. Y es porque la mayoría de los psicólogos de nuestro país tuvo esa formación inicialmente y luego eligió profundizarla. El psicoanálisis es una de las corrientes más importantes de la psicología. Su creador fue Sigmund Freud.

Pero ¿qué ocurre con estas concepciones de la psicología en otros países, por ej. en EE.UU.?

Una investigación de J. Prochaska y col. sostiene que entre los psicólogos clínicos norteamericanos, la postura con mayor adhesión es la ecléctica – integrativa con el 27%. Las psicoanalíticas llegan a un 18%.

La visión ecléctica – integrativa promueve la integración técnica, teórica o teórica y técnica de los aspectos más eficientes o valorados por los terapeutas desde un saber más amplio y no restringido únicamente a una teoría. Intenta, básicamente, seleccionar estratégicamente, los mejores recursos de cada visión (teóricos o técnicos) para aplicarlos conforme las características del paciente.

Prochaska, se preocupó mucho por buscar formas superadoras e integradoras y se interesó por las actitudes y herramientas que resultaban más útiles en la práctica. Dos de ellas, muy importantes, son:

 – Las expectativas positivas de los pacientes.

De varias investigaciones, resulta que el tratamiento se fortalece en la medida en que los pacientes esperan que el tratamiento sea efectivo. Por ello resultan muy importante las referencias del terapeuta a la hora de elegirlo (no sólo académicas sino de otros pacientes que hablan de su experiencia personal en tratamiento)

 – Una relación terapéutica facilitadora.

Para poder establecer una fuerte alianza terapéutica, la confianza es esencial. Si  nos resulta algo vergonzoso desnudar nuestro cuerpo en caso de que un médico precise auscultarlo, es mucho más dificultoso aún el desnudar nuestros más íntimos conflictos, sentimientos y temores. Deberá tenerse en cuenta siempre, que el terapeuta escucha desde un lugar en el que no debe juzgar ni censurar, por lo que el paciente no debe preocuparse por seguir los cánones de un discurso “políticamente correcto”

No obstante y más allá de que se establezca una alianza terapéutica básica, los resultados pueden variar sensiblemente dependiendo de las expectativas de cambio y la severidad del desorden del paciente.

Otros elementos comunes a formas de psicoterapia exitosas lo constituyen, entre otros:

Un terapeuta cálido, inspirador y socialmente reconocido. Dependiendo del marco teórico y de las características del paciente, la calidez del terapeuta puede ser más o menos importante.

Aprendizaje interpersonal y práctica de nuevas conductas. El proceso terapéutico debe redundar en desarrollo o mejoramiento de habilidades sociales y también en la adquisición de las conductas que se propongan como objetivo al principio del tratamiento.

Exploración del mundo interno del paciente y oportunidad para la catarsis. “Conócete a ti mismo” era una máxima muy antigua. Hoy, se habla de inteligencia emocional, y la primera de las condiciones para ella es conocerse a sí mismo. Es importante señalar, con respecto a la catarsis (básicamente podría relacionársela con la descarga, el desahogo) que si bien es parte de un proceso terapéutico, éste no puede limitarse a ella, ya que si las sesiones de tratamiento sólo apuntan a que la persona, por ejemplo, llore, esto representará un alivio, pero si no se descubren las causas, el problema obviamente persistirá. La idea no es sólo descargarse sino aprender a no cargarse entendiendo por qué se carga.

Todos estos elementos, pueden encontrarse en terapeutas de diferentes orientaciones teóricas.

Más allá de las teorías, es importante también considerar si uno se sentiría más cómodo con un terapeuta hombre o con una mujer.

Hablar con el terapeuta las dificultades o inquietudes que surgieran: si la relación no funciona desde el inicio, para hacer un cierre o una devolución enriquecedora para ambas partes. Si a lo largo del tiempo, surgen inconvenientes o la sensación de no avanzar, también es importante plantearlo en sesión.

Un espacio terapéutico tiene que promover la reflexión del paciente, la búsqueda de nuevos recursos y habilidades. En ningún caso implica que el terapeuta deba decidir por él. Muchas veces se pregunta por “y está mal si hago…” o “qué tendría que hacer si…”. La autonomía es clave.

También es importante tener claro cuál o cuáles son los objetivos que se propone, chequearlos internamente y con su terapeuta cada tanto.

Haga entonces una pequeña Investigación antes de decidir con qué profesional iniciar un tratamiento. Sácase dudas y una vez seguro anímese!

“Aquí en Argentina, la gente suele identificar al psicólogo con el psicoanalista. Y es porque la mayoría de los psicólogos de nuestro país tuvo esa formación inicialmente y luego eligió profundizarla. El psicoanálisis es una de las corrientes más importantes de la psicología. Su creador fue Sigmund Freud.”

Agradecimientos:

Nota: Ángel E. Dalbagni

Lic. en psicología UBA

Tel.: 4597680

asconsultorios@yahoo.com.ar

Start typing and press Enter to search