Revista Alta Gama

Golpes de calor como detectar y prevenirlos

En verano, estamos muy expuestos a que las altas temperaturas jueguen con nuestro organismo y nos produzcan malestares. El golpe de calor es el mayor peligro que tanto niños como ancianos sufren año tras años en todas partes del mundo. A continuación, te contamos lo que hablamos con el doctor José Luis Orlando que nos dijo que lo causa, cómo detectarlo y qué hacer cuando la prevención falla.
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El denominado golpe de calor es una alteración en el control de la temperatura corporal que se da en individuos que tienen enrarecidos por distintas circunstancias los mecanismos reguladores. Muchas veces, estas alteraciones no se dan por problemas del individuo, sino por condiciones ambientales extremas. «Un individuo completamente sano que está practicando deporte en temperaturas extremas, puede sufrir un golpe de calor», nos cuenta el doctor Orlando. «Es un problema en el cual la elevación de la temperatura corporal no se acompaña de mecanismos contra reguladores para bajar esta temperatura. Si la temperatura sobrepasa y se sostiene los 40º, estamos hablando de un comienzo de muerte neuronal y a partir de los 44º se produce el deceso definitivo», sentencia el doctor.

Existen distintas teorías respecto a los golpes de calor. Entre las más llamativas, hay teorías que hablan que esta falla en los mecanismos regulatorios de temperatura tiene componentes genéticos, por lo que indicaría que determinadas personas estarían más predispuestas a sufrir un golpe de calor. Sin embargo este es un tema polémico en la ciencia médica por lo que no se toma como comprobado del todo, al estar todavía en estudio y en debate.
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Todos los individuos sometidos a ciertas condiciones pueden sufrir un golpe de calor. Sin embargo, existen grupos de riesgos que tiene que tener especial atención y cuidado en las épocas de calor: los ancianos, los obesos mórbidos, personas con enfermedades crónicas, los diabéticos, todas las personas con algún tipo de alteración de sus facultades mentales (dado que no pueden activar mecanismos de alerta para hidratarse) y sobre todo los niños por debajo de los 6 años, con mayor riesgo los niños menores de 4 años y aún más los menores de 12 meses, dado que son inmaduros para regular la temperatura corporal.

Condiciones ambientales.

Un niño sano puede sufrir un golpe de calor si:
-Está expuesto a altas temperaturas sostenidas. Las llamadas «Olas de calor» se dan cuando las temperaturas son elevadas de manera constante, más aún del promedio general de la zona y época del año, durante 4 o 5 días sin enfriamiento atmosférico. Al organismo no le es fácil desembarazarse de esta cuestión rápidamente, por eso es que la primer ola de calor es la más grave, principalmente en noviembre.

-Está expuesto a ambientes cerrados sin circulación de aire: Tener a un niño dentro de un auto estacionado, con más de 35º es peligroso a pesar de tener las ventanas abiertas, sino corre aire es peligroso. Es necesario que haya circulación de aire en esta clase de situaciones, o sino, que el niño se baje y busque sombra.

-Ha realizado mucha actividad física: es importante regular la actividad física. Los chicos, por lo general, no regulan su actividad física. En las edades donde son parte de un grupo de riesgo, los chicos juegan durante las calurosas tardes del verano hasta que se cansan y no se dan cuentan del gasto de energía y de la deshidratación.

Síntomas.

Una de las claves para no pasar malos momentos por golpes de calor inesperados es, junto con la prevención en sí misma, la detección temprana de los síntomas. Poder identificar los síntomas se vuelve fundamental en el caso de los niños. Según el doctor Orlando, “En los chicos cuesta detectarlos. La sintomatología en niños es muy difícil, porque no siempre pueden expresar lo que les pasa“.

-Un bebe que está tranquilo y empieza a llorar, para después volver a dormir, que está en un estado entre irritable y letárgico, está sufriendo un golpe de calor: Sin embargo, hay que poner en contexto esta situación: días muy caluroso, ambientes cerrados, entre otros factores. Quizá con los bebes es donde más cuidado hay que tener siempre, debido a que, como mencionó el doctor anteriormente, es muy difícil que ellos comuniquen lo que les pasa si no es mediante el llanto.

-El llanto y la irritabilidad puede sugerir cefalea: Un bebe no pude expresar que le duele la cabeza pero en el llanto se puede manifestar. Por lo que siempre es importante estar atento a lo que puede sugerir el llanto.

-Los vómitos, las náuseas o el rechazo del alimento: Si contextualizamos estas cuestiones en una ola de calor donde las temperaturas vienen siendo elevadas desde hace unos días, estos síntomas nos están alertando de que nuestro bebé puede estar sufriendo un golpe de calor.

-Temperatura corporal de 38º, 39º o hasta 40º, hay que empezar a preocuparse. Estas temperaturas son demasiadas elevadas para la normal temperatura del organismo. A pesar de que los mecanismos de sudoración están en una primera etapa de desarrollo, por lo que son inmaduros, los niños pueden demostrar zonas irritables, tal como son las zonas del cuello, del pañal o de las axilas. Al principio sudan por su alta temperatura, pero luego de un rato, la sudoración se detiene. Según el doctor Orlando, “cuando se suda en exceso, llega un momento en que el líquido que queda en el cuerpo es básico y fundamental para el funcionamiento del cuerpo“, por lo que hay que tener mucho cuidado de no confundir la falta de sudor con una leve mejoría.

-La piel enrojecida y seca también es un síntoma importante y que tiene que ser verificada constantemente.

-Trastorno de la conciencia y la entrada en coma. Este es el último indicio y al que no se debe llegar de que un niño o bebé está sufriendo un golpe de calor. Demás está decir que si se llega a este estado, es prioritario llevarlo a un centro de salud.

Todos estos síntomas también son propios en los adultos. La gran diferencia, es que ellos pueden identificar y expresar otros tanto como la sensación de sed, la boca seca y pastosa, mareos y hasta vértigos.

Es fundamental, entonces, estar siempre atentos a cualquier síntoma sospechosos que nos pueda indicar que, siempre contextualizado en las condiciones ambientales, pueden indicarnos que alguna persona está sufriendo un ataque de golpe de calor. El golpe de calor puede ser muy grave, en especial para los bebés y niños pequeños. Por eso, ante los primeros síntomas no demore en consultar al médico o acercarse al centro de salud.
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Prevención.

“Todos los chicos están susceptibles a los golpes de calor, más aún por debajo de los 4 años“, nos especifica el doctor Orlando. Entonces la pregunta es: ¿qué tenemos que hacer para evitar llegar al punto más temido?

-Ofrecer líquidos todo el día: En día de calor excesivo, hay que instar al chico a que tome líquidos, constante y fraccionadamente. Cuando el siente sed, ya podemos hablar que está padeciendo un golpe de calor. Si el líquido tiene un sabor va a estar más aceptado por el chico. Sin embargo, hay que tener cuidado con las bebidas como las gaseosas que tienen gran cantidad de azúcar, que aumenta la temperatura. El doctor Orlando recomienda dar agua, jugo de fruta natural y las bebidas para deportistas diluidas con agua. En caso de los lactantes, la madre tiene que tomar líquido de manera sostenida.

-Mucha verdura y fruta para los días calurosos: El proceso digestivo de comidas pesadas, genera un aumento de la temperatura corporal. Es preferible evitar las legumbres o comidas con grasa y comer alimentos con gran cantidad de agua en su interior.

– Vestimenta: Usar ropa holgada y que no se pegue al cuerpo. Las ropas claras son claves en una ola de calor dado que retienen menos calor que las oscuras. Si la ropa es suelta y el aire circula, la temperatura del cuerpo se regula más. En un día de calor extremo, el bebe puede estar en pañales inclusive, pero siempre que este a la sombra.

-Mantener ambientes frescos pero con circulación de aire: Poner cortinas en ventanas donde el sol cae directamente para mantener un ambiente ideal. Siempre la temperatura de la casa es menor a la del exterior en horarios pico.

-Proponer otra clase de juegos: como ya dijimos, los chicos no tienen noción de muchas cuestiones referidas al golpe de calor, por eso corresponde a los adultos estar siempre atentos. Es necesario entonces, tratar de disminuir la actividad física mediante otros juegos que no hagan que los chicos sudoricen tanto y siempre jugar a la sombra.

-Aprovechar aires acondicionados y ventiladores: Una o dos horas al día bastan para que los niños puedan lograr la temperatura indicada. Cuando se está en la calle, se pueden aprovechar los lugares públicos que tenga aire acondicionado para bajar la temperatura corporal un poco y después volver a la calle a seguir con la rutina.

El doctor Orlando hace hincapié en la ingesta de líquidos. “Nunca hay que esperar que el chico venga a pedir agua porque tiene sed, hay que ofrecerles siempre para que estén bien hidratados“. Es responsabilidad de los adultos entender la peligrosidad de estos cuadros para así poder prevenirlos y poder detectar los síntomas a tiempo.
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Medidas para luchar contra el golpe de calor.

Hay veces en que no se llega a prevenir o a detectar los síntomas a tiempo. Por eso es sumamente necesario que sepamos cómo hacer para luchar contra un golpe de calor.

Dependiendo la gravedad, hay distintas formas de combatir un golpe de calor. Desde métodos caseros hasta la tan temida internación.

A continuación, el doctor Orlando nos deja las medidas que hay que tomar para poder paliar un poco este flagelo.

-Humedecer el cuerpo: es opción el bañar al bebe para que de esta manera pueda descender su temperatura corporal, hecho indispensable si se espera combatir la ola de calor. El agua no tiene que ser tan fría, cuando se baña al niño a bajas temperaturas se produce una vasoconstricción que impide que la sangre circule por el organismo.

-Paños de agua fría: “Los paños tienen que ser importantes“, aconseja el doctor Orlando. No sirven paños de 10 cm que solo cubran la frente, lo ideal y recomendado son paños que tomen toda la cabeza para así poder regular mejor la temperatura. Hay que mojar todo el pelo cuando es en el caso de la cabeza. También hay que poner paños en los brazos, muslos e ingle. Lo recomendado es tener una olla con hielos y muchos paños para siempre estar listos a la hora del recambio del paño calentado.

-Frotar de vez en cuando los miembros para favorecer la llegada del cambio de temperatura a la piel.

-Humedecer el cuerpo y exponerlo a una fuente de aire.

-Ofrecer líquidos: Si el chico esta lucido y despierto se le debe ofrecer agua u otras sustancias ya descriptas para que su organismo empiece a regular la propia temperatura. En el caso de los bebes, ofrecer sales de hidratación oral en los bebés más chiquitos.

-Desvestirlos y un ambiente favorable a la pérdida de temperatura corporal: En estos casos, siempre es importante estar en ambientes climatizados y sin acceso del sol, ya que este puede recalentar el ambiente.

Hasta aquí, hemos descrito los métodos más efectivos para comenzar el tratamiento y que cada uno en su casa puede realizar a la hora de bajar la temperatura. Hay veces en lo que esto no es suficiente y se hace necesaria la internación del infante.

Si un chico esta irritable y comienza a vomitar, perdiendo de esta manera más liquido de lo que recupera, es una clara señal de que hay que recurrir a un médico para que nos ayude con acciones más directas.

Las acciones enumeradas a continuación, solo pueden realizarse por especialistas en centro de salud preparados para eso.

-Lavado peritoneal.

-Lavado gástrico.

-Hemodiálisis o By-pass cardiopulmonar (se enfría la sangre fuera, y se le vuelve a inyectar al paciente).

-Experimentalmente se ha probado en animales la inyección de suero salino helado en venas grandes (femoral, yugular). Los resultados muestran un efecto protector del cerebro tras el golpe de calor

“El golpe de calor no controlado puede llevar a un fallo multiorgánico, esto significa que va a tener insuficiencia renal, insuficiencia hepática, insuficiencia cardíaca o sea: comenzando a fallar órgano a órgano“, advierte el doctor Orlando respecto a la peligrosidad de no detectar a tiempo este mal.

Agradecimiento
Doctor Jose Luis Orlando
Teléfono: 4241153

Bebes: Alma e Ían

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