Chefchaouen Marruecos

Chefchaouen se encuentra en la zona noroeste del país de Marruecos. Sus calles encaladas de color azul y blanco de trazado irregular te invitan a descubrir cada uno de sus rincones.
Llegar al pueblo de Chefchaouen es conocer otro de los lugares imprescindibles que un turista debe conocer y visitar si está en Marruecos.
El pueblo de Chefchaouen es conocido sobre todo por el color tan peculiar de sus calles, ya que las casas encaladas de color azul y blanco suele ser para los pueblos costeros. Pero el pueblo de Chefchaouen tiene su propia personalidad y esto se ve reflejado en todo su conjunto.

Chaouen, que es como popularmente se conoce invita a perderse por sus calles entramadas que suben y bajan por la ladera de la montaña que lo custodia y guarda desde tiempos antiguos. Este pueblo al igual que la gran mayoría se remonta a varios siglos atrás, cuando los pueblos bereberes vivían en estas tierras.
Tiempo atrás Chaouen era una ciudad sagrada, esto quiere decir que se prohibía la entrada a los extranjeros, esto ha favorecido en el mantenimiento de su estructura medieval, como su Kasbah y su medina.

La Medina de Chaouen es una medina serpenteante que sube y baja asombrando al turista que la visita, en cada una de sus calles hay un rincón mágico del que seguro desearas tomar una foto para llevarte de recuerdo. Sus calles color azul y blanco son así para aliviar del calor sofocante de verano y espantar a los mosquitos.
La medina es segura así que podéis caminar sin ningún problema por sus calles. Actualmente, por su encanto está considerada como el pueblo más bonito de la cordillera del Rif.

Plaza Uta al-Hammam

Esta plaza es la principal y la más importante del pueblo, rodeada por numerosos restaurantes y hoteles ofrece una oferta variada de menús a muy buen precio. Esta plaza es punto de reunión para los autóctonos y los turistas y en ella se ubican dos de los monumentos más importantes de Chaouen, que son la Gran Mezquita y la Kasbah.

La Gran Mezquita

La construcción de esta mezquita se remonta al siglo XV cuando el hijo del fundador de esta ciudad la mandó a construir. Como en todas las mezquitas del país no está permitida la entrada a los no musulmanes, así que solo es posible verla desde fuera. Para los que tiene suerte de entrar en ella por ser musulmanes, es una oportunidad para realizar un encuentro con uno mismo.

Kasbah o Alcazaba

La Kasbah fue construida por Muley Ismail a finales del Siglo XVII y es de visita imprescindible si te encontrás en la ciudad de Chefchaouen. Esta impresionante fortaleza medieval está totalmente amurallada por sólidos muros rojizos y en una de sus esquinas laterales se encuentra la Torre del homenaje, desde donde os recomendamos subir a lo alto, ya que es el mejor sitio de la ciudad para tomar fotos.

En el interior de la Kasbah de Chaouen también se puede visitar el jardín repleto de grandes árboles y flores. Otro de los puntos de visita se encuentra en los bajos de la Torre del Homenaje en donde están las antiguas celdas de la prisión.
Además, podes visitar el museo etnográfico que se está en el interior del recinto de la Kasbah. En este museo hay una exposición de una importante colección de arte popular, armas, instrumentos musicales, alfombras, tapices y fotos antiguas de la época

Horno tradicional

Cuando paseas por las calles de Chefchaouen el olor que impregna el lugar es el aroma del pan recién horneado, no se puede dejar de probar el pan o los dulces de un horno tradicional de leña, están buenísimos y a muy buen precio.
Chefchaouen al ser un pueblo bastante turístico está repleto de tiendas por todas partes, tiendas de alfombras, de complementos, bolsos, perfumes, especies y tantas cosas más que nos dejarán perplejos. Los precios de la mayoría de las cosas hay que regatearlos ya que hay una gran oferta y demanda, esto nos permitirá poner a prueba nuestra propia destreza en el regateo, todo un arte del comercio marroquí.